A la Vuelta de la Esquina
IVÁN RUIZ FLORES
Faltaba más, la “cuesta de enero” hoy se ensaña con México. Lo tiene atrapado por el cuello y los ingresos son insuficientes para cumplir los compromisos básicos.
De ello alerta México Evalúa empezando el 2026 con una advertencia:
“El Estado necesitará gastar casi 20 mil millones de pesos diarios, pero recauda alrededor de 18 mil, lo que implica endeudarse en promedio 2 mil millones de pesos cada día sólo para cumplir lo indispensable”. ¡Ufff!
Los fundamentos de tal realidad son apuntalados por los expertos de la mencionada institución al exponer los compromisos gubernamentales y resaltar aquellos inevitables, como son el pago de intereses de la deuda, las transferencias a estados y municipios, la nómina del sector público y las pensiones, que crecen más rápido que los intereses de la deuda.
No es todo, ya que los especialistas dicen que a lo anterior “se suman los subsidios eléctricos a la CFE, los apoyos crecientes a Pemex y las cuotas de seguridad social del IMSS e ISSSTE”.
A juicio de los que sí saben, el panorama se complica por la desaceleración económica y advierten que, si el crecimiento no repunta, las opciones se reducen, es decir habrá más deuda, mayor presión recaudatoria o ajustes difíciles al gasto.
México Evalúa no se detiene en este asunto, sino que profundiza en otros, como es el hecho del uso de la Inteligencia Artificial (AI) sobre lo cual analiza lo que llevan a cabo en el sistema judicial mexicano.
La pregunta es sí México tendrá justicia digital. Y la respuesta es que ya está avanzando, sobre lo cual precisa en el ámbito local en el Poder Judicial del Estado de México (PJEM), es decir, un poder judicial local que se ha destacado por su avanzada política en justicia digital.
Y se habla del informe correspondiente, que inicia con la exposición de las ventajas y desventajas de la aplicación de la IA en los sistemas judiciales de diversos países, es decir a nivel mundial.
Así, hay guías que exponen las experiencias en naciones como Italia, Estonia, Nueva Zelanda, Estados Unidos, China y Canadá.
MÉXICO ABRAZA LA
INTELIGENCIA ARTIFICIAL
¿Y México?, preguntará usted.
La evaluación que se lleva a cabo está basada en la denominada “Metodología de Evaluación del Estadío de Preparación” (RAM por sus siglas en inglés) de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), la cual fue adaptada a las particularidades del poder judicial, con la finalidad de determinar el grado de preparación de las instituciones para implementar la Inteligencia Artificial de manera ética y responsable.
El diagnóstico correspondiente se realizó en cuatro dimensiones: regulatoria, social, cultural y educativa, y tecnológica.
Sus resultados fueron -de acuerdo a los expertos de México Evalúa- que en la dimensión regulatoria se identifica que México cuenta con un marco legal robusto, con leyes como la Ley Federal de Protección de Datos Personales y la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública (LG- TAIP), que pueden adaptarse para regular aspectos de la IA.
“Sin embargo, dado que aún no existe un plan nacional específico para IA, se pierde la oportunidad de lograr una implementación efectiva y coordinada en materia jurisdiccional”, advierten.
¿Qué sucederá en dicha materia durante 2026?
Es temprano para saberlo, pero quizás en el transcurso del año se reconozca que en nuestro país la Inteligencia Artificial está en auge, con la adopción empresarial, por ejemplo.
Aseguran los estudiosos del tema que en cientos de empresas que operan en México ya se utiliza y, por ejemplo, en 2024 fue utilizada por casi dos millones de negocios.
En cuanto al gobierno ya están utilizando más de 119 aplicaciones de Inteligencia Artificial en instituciones federales, estatales y locales, principalmente “chatbots” y para tareas en administración.
De acuerdo a las cifras, alrededor de 18.6% de los internautas mexicanos la usan, sobre todo los menores de 21 años y también aquellos entre 31 y 40 años.
El desafío actual en la materia es que falta una estrategia nacional en la materia, así como producción científica, así como mayor adopción empresarial.
En fin, que el año 2026, traerá sorpresas en México en diversos rubros.
