Lo que Importa es el Petróleo

Intervención Estadounidense en Venezuela 

POR ULISES CORONA

Una nueva formación global se está creando, geopolítica del reacomodo de fuerzas y de economías; la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026 y su traslado a Nueva York para enfrentar cargos por narcotráfico y tráfico de armas, ha generado un impacto inicial moderado en el mercado global del petróleo. A diferencia de conflictos previos en regiones productoras de crudo, como la invasión rusa a Ucrania en 2022 o tensiones en Oriente Medio, los precios no han experimentado un alza significativa. De hecho, el mercado parece interpretar este evento como un factor que podría aumentar la oferta a mediano plazo, y afectar economías. Revisando datos del precio del petróleo a nivel mundial tenemos:

Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, estimadas en alrededor de 300 mil millones de barriles, lo que representa cerca del 17% del total global.  Sin embargo, su producción actual es marginal: solo alrededor de 934,000 barriles por día en noviembre de 2025, menos del 1% de la demanda mundial.  Bajo el régimen de Maduro, la industria petrolera venezolana ha sufrido un colapso debido a sanciones estadounidenses, subinversión y corrupción, reduciendo su output de más de 3 millones de barriles diarios en los años 2000 a niveles actuales.

  • Precios del Crudo: 

Tras la operación, los precios del petróleo no se dispararon; por el contrario, cayeron ligeramente. El Brent y el WTI (West Texas Intermediate) subieron solo un 1-2% inicialmente, pero luego se estabilizaron o bajaron, con el WTI alrededor de $57 por barril a inicios de enero de 2026.  Esto se debe a un mercado global sobreabastecido: la Agencia Internacional de Energía (AIE) proyecta un excedente de hasta 2-3.8 millones de barriles diarios en 2026, impulsado por mayor producción en Brasil, Guyana, Argentina y Estados Unidos.  La OPEP está relajando recortes voluntarios de casi 4 millones de barriles diarios, exacerbando la oferta. 

  • Factores de Estabilidad: 

La intervención se percibe como un paso hacia la restauración de la producción venezolana. Empresas estadounidenses como Chevron, que ya operan en Venezuela, podrían expandirse rápidamente si se levantan sanciones y se invierten miles de millones en infraestructura deteriorada.  Analistas estiman que, con control estadounidense temporal, la producción podría volver a 2-3 millones de barriles diarios en una década, profundizando el glut global y presionando precios a la baja (posiblemente por debajo de $50 por barril para el WTI).  Acciones de petroleras como Chevron subieron hasta 11% en respuesta, reflejando expectativas de ganancias. 

  • Riesgos a Mediano Plazo: 

Si surge inestabilidad social o resistencia guerrillera en Venezuela, podría haber disrupciones temporales, elevando precios en un 7-10% como en conflictos pasados.  Además, aliados de Maduro como Rusia, China, Cuba e Irán han condenado la acción, lo que podría llevar a tensiones geopolíticas mayores, afectando rutas de suministro globales.  China, principal comprador de crudo venezolano, enfrenta costos logísticos más altos al buscar alternativas en Oriente Medio o Canadá. 

México, como proveedor clave de crudo pesado a Estados Unidos (alrededor de 465,000 barriles diarios a refinerías del Golfo), enfrenta competencia directa de Venezuela post-intervención.  Pemex, la petrolera estatal mexicana, ha dependido de esta “ventaja geográfica” para mantener precios y volúmenes, pero con Venezuela potencialmente bajo influencia estadounidense, el crudo orinoco (similar al Maya mexicano) podría desplazar exportaciones mexicanas.  Esto presiona los precios del Maya, que ya se descuenta $8-15 por barril respecto al Brent, y podría reducir ingresos de Pemex en miles de millones anuales.  

México pierde apalancamiento en negociaciones comerciales con EUA, como en el T-MEC, ya que Washington ya no depende tanto de su crudo para seguridad energética.  Si la producción venezolana se recupera, México podría enfrentar un glut de su propio crudo, forzando descuentos mayores o recortes en producción, afectando el PIB (el petróleo representa ~8% de ingresos fiscales).

El gobierno mexicano condenó la intervención como una violación a la soberanía, uniéndose a Brasil, Colombia y otros en un comunicado conjunto.  Esto podría tensar relaciones bilaterales, exacerbando temas como migración y comercio. A largo plazo, México podría buscar diversificar mercados hacia Asia, pero con mayores costos logísticos.

Independientemente de la legalidad de esta intervención militar, el mercado global se beneficia de estabilidad aparente, pero México sufre un golpe competitivo. La situación es fluida; sí hay resistencia prolongada en Venezuela, los efectos podrían invertirse, ahora tocará ver lo que enviar petróleo a Cuba nos podría repercutir.

Académico Universitario*.

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