La inflación en México mostró una desaceleración al cierre de 2025, al ubicarse en 3.69% anual durante diciembre, lo que representa una disminución frente al nivel registrado el mes previo y confirma una tendencia de moderación en los precios al consumidor.
Durante el último mes del año, el Índice Nacional de Precios al Consumidor presentó un incremento mensual de 0.28%, reflejando un menor ritmo de encarecimiento en comparación con el mismo periodo del año anterior, cuando la inflación anual fue superior.
El comportamiento de los precios estuvo influido por una contención en el componente no subyacente, principalmente por la baja en algunos productos agropecuarios, mientras que el índice subyacente —que incluye mercancías y servicios— continuó mostrando presiones moderadas, especialmente en el sector de servicios.
Con este resultado, la inflación cerró el año dentro del rango objetivo del Banco de México, lo que es interpretado como una señal de mayor estabilidad en el panorama económico y un alivio para el poder adquisitivo de los hogares.
No obstante, especialistas advierten que persisten retos en algunos rubros del consumo básico, por lo que el seguimiento a la evolución de los precios será clave durante los primeros meses de 2026.
