El Camino de los Dictadores Latinoamericanos Está Escrito en… Estados Unidos

NIDIA MARIN

Y una vez más un “golpe de Estado” en América Latina, en versión estadounidense, se produce contra un dictador y usurpador del poder quien, por cierto, se lo ganó a pulso, aunque no debe ser que sea otra nación la que intervenga, por muy poderosa que sea.

Si bien no es lo mismo los tres mosqueteros que 20 años después -en este caso 37 años más tarde- vale recordar un hecho similar contra un dictador del pasado: Manuel Antonio Noriega, en Panamá, ocurrido en diciembre de 1989, llevado a cabo por un presidente republicano del vecino del norte: George H. W. Bush.

Aquella acción tenía su razón de ser ya que, Noriega, ex agente de la CIA, y en ese momento dictadorsuelo de Venezuela, declaró el Estado de Guerra contra Estados Unidos.

En aquel tiempo, tras el bombardeo y la detención del aprendiz de dictador, el gobierno de Bush (padre) explicó su fundamento: la Doctrina Monroe de 1825, aplicada específicamente para defender los intereses de Estados Unidos en la tierra venezolana. Hoy también es el argumento central.

¿Qué sucederá más adelante?

Lo más probable es que ocurra algo similar a los hechos de aquel tiempo.

En aquellos años con el cuento de “defender los intereses de Estados Unidos”, sobrevino la condena que para Noriega fue de 40 años de prisión, aunque posteriormente se la redujeron a 30 años.

Por cierto, ya en el siglo XXI, en abril de 2010, Hilary Clinton (demócrata), como secretaria de Estado, aprobó la extradición de Noriega a Francia donde purgó una condena de 7 años por blanqueo de dinero del narco.

Hoy, no se duda para nada que, en esta ocasión, en el caso de Nicolás Maduro (quien compareció este lunes ante el tribunal de Nueva York) el castigo (que sí se merece) abarque décadas de prisión.

Mientras tanto, Estados Unidos aseguró estar “a cargo” de Venezuela y nombró a una subalterna del dictador detenido, como jefa del gobierno, previa lectura de la cartilla, es decir advertencias de que sí no se comporta, como espera el agente naranja que lo haga, pagará las consecuencias.

Hay que recordarle a doña Delcy Rodríguez (quien ocupa la presidencia venezolana) que los gringos no se andan con cuentos.

Además, requerimos observar la posición que adopta México, aunque la exhibición de poder hecha por López Obrador, al salir en defensa del dictador y mostrarse como el “mero, mero”, no deja mucho a la imaginación ya que, recientemente, por ejemplo, los mandatarios que hoy salen en defensa del dictadorcillo Maduro, pelearon por hechos de la conquista española (sí, Pedro Sánchez y López Obrador), pero ahora México y España (es decir Sánchez y Claudia Sheinbaum, que ocupa la “Silla del Águila”) van juntos en defensa de Maduro. Es decir… una pérdida de tiempo.

Lo es porque exhiben que son respetuosos de la ley… cuando les conviene.

En cuanto a Estados Unidos no se entiende su posición, ya que su historia es de protección a otros dictadores en América Latina: Pinochet, en Chile; Jorge Rafael Videla, en Argentina, y Alfredo Stroessner, en Paraguay… sólo por mencionar algunos, porque el “chaqueteo” está a la orden del gobierno en turno.

Por cierto, de igual manera que en el pasado, las cifras de las víctimas de los hechos estadounidenses en Venezuela en 2026, bailan al son que les tocan.

En cuanto a Cilia Flores, la esposa de Maduro, seguramente está pagando las consecuencias de haberse enamorado de un pillo.

Mal inicio de año con una nueva invasión estadounidense, en este caso en Venezuela (cuyos dirigentes se la buscaron a pulso sabiendo como es el agente naranja).

Si bien en el siglo XX las invasiones estadunidenses directas abarcaron países como Cuba, Nicaragua, República Dominicana y Panamá, en otras naciones del continente los dirigentes de ese mismo país actuaron en Guatemala, Granada, Brasil y Argentina, por ejemplo.

¿Cómo?

Mediante apoyo a las dictaduras militares.

Pero hoy no, porque el petróleo vale más que cualquier fruto verde o… maduro.

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