Una canasta sin básicos

Punto de Vista

Por Jesús Michel Narváez

Aplicar aranceles a los alimentos importados a partir de ayer, no parece una medida sensata,

Sin embargo, la medida está publicada en el Diario Oficial de la Federación y cobró vigencia al inicio del año.

Productos como leche, carne, frijol, arroz y aceites, todos de importación, de los cuales cuatro forman parte de la canasta básica, subirán de precio y serán desincorporados de la lista que conforma el grupo de alimentos que “protegen el salario” gracias al Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC), que se firmó con las cadenas de distribución se eximió de gravámenes los productos mencionados, entre otros.

El argumento no deja de ser utópico. Según la publicación, la decisión obedece a que el Plan México, anunciado por la presidenta Claudia Sheinbaum el pasado año, establece el aumento de la soberanía alimentaria, el incremento de la producción nacional y la disminución de importaciones de países con los que no se tiene tratados comerciales.

También se establece: La extinción de este apoyo, dice el decreto, busca elevar la producción nacional de leche hasta en 15 mil millones de litros anuales hacia 2030, incrementar la autosuficiencia del país en carne de res y cerdo, así como no afectar la cadena de suministro y la generación de valor agregado en la industria nacional de aceites vegetales e incrementar la producción nacional de frijol y arroz.

A ver: la producción nacional de maíz, sorgo, frijol, arroz, se encuentra estancada por diversas razones, naturales y políticas gubernamentales; la carne de res se exportaba en cantidades mayores a Estados Unidos y por la aparición del gusano barrenador en ganado vacuno procedente de Centroamérica, fueron cerrados los puntos fronterizos de la Unión Americana desde hace 13 meses. Sin embargo, la producción ganadera no registró incremento alguno a pesar de estar frenada la exportación. La escasez de cárnicos y por consecuencia la elevación de sus precios, se justifica por las largas sequías en las zonas ganaderas.

No se explica cómo Liconsa y las poderosas empresas Lala y Alpura van a producir 15 mil millones de litros anuales más, cuando la producción lechera está a la baja ocasionada por las sequías, el elevado costo de granos de importación ante la escasez nacional y la tecnología de empaquetado es cada día más cara.

Sustituir la baja producción de frijol y arroz con importaciones de países con los que se tengan acuerdos comerciales, no será tarea fácil. Se diría que desaparecerán dos productos fundamentales en la dieta de los mexicanos por los aranceles que, dicho sea de paso, no se establecen con claridad en la publicación oficial.

Afirmar que con el Plan México se alcanzará la soberanía alimentaria mientras los productores de maíz, por ejemplo, mantienen la exigencia de 7 mil 200 pesos por tonelada y el gobierno se niega a pagarlos porque “no hay recursos”, parece un proyecto de largo alcance y que requiere miles de millones de pesos para rendir frutos.

¿Cómo elevar la producción sin productores?

El titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, Julio Berdegué, fracasó en las negociaciones con productores de maíz y lo hizo con la autoridad agrícola de Estados Unidos, en donde no logró se abrieran las fronteras para las exportaciones de ganado mexicano y tampoco pudo impedir el arancel al tomate -jitomate para nosotros-, además de carecer de un plan realista para atender las deficiencias del campo mexicano que, literalmente, se encuentra abandonado por el gobierno federal.

De verdad, el decretito presidencial de inicio de año, dista de ser una solución a los problemas agroalimentarios que enfrenta México y más bien se suma a las decisiones equivocadas.

E-mail: jesusmichelnarvaez266@gmail.com, jesusmichelmp@hotmail.com Facebook Jesús Michel

Acerca de misionpo 20297 Articles
Noticias nacionales e internacionales. Investigación y reflexión política.