¿Apoyo humanitario? …

Punto de Vista

Por Jesús Michel Narváez

Después del huracán del 10 de noviembre que afectó gran parte del Caribe y provocó severos daños en Cuba, Venezuela e Irán enviaron “ayuda humanitaria“ estimada en casi 20 mil toneladas de alimentos y fármacos, además de otros artículos. Rusia, por su parte, donó 60 millones de dólares para infraestructura y nuevos proyectos.

Venezuela, el país que posee la mayor cantidad de petróleo de todo el mundo, no envió petróleo, gasolina ni diésel. Irán y Rusia tampoco.

¿Por qué México le envía petróleo?

No hay explicación que valga.

La presidenta mexicana respondió a la información que publicó la agencia EFE en la que reveló que un buque petrolero partió de México hacia Cuba con 80 mil barriles, se presume de gasolinas y diésel además de crudo para refinar en la Isla.

Los apoyos no se ocultan: “todo es legal y es parte de algo que se viene haciendo” con la isla “desde hace mucho tiempo”.

Sin embargo, no se hacen públicos los envíos que se realizan a través de una de una “comercializadora” del Bienestar.

Al respecto, dijo: más adelante Pemex dará a conocer la información del precio, así como gastos de transporte, carga y descarga, pero recordó que estas entregas también se realizan por “motivos humanitarios al pueblo de Cuba”.

¿Con qué se comen los motivos humanitarios?

Y esas entregas, supongo, no se contabilizan por no tratarse de una operación comercial. ¡Uff!

México apoya con ingenieros de la CFE y Pemex para resolver la falta de energía eléctrica y las fallas que registra la refinería Camilo Cienfuegos.

Se entiende la solidaridad en tratándose de catástrofes provocadas por la naturaleza.

No se lograr dilucidar si los malos gobiernos, los dictatoriales -imposible hablar de democracia en Cuba desde hace 66 años-, que provocan las tragedias sin ayuda de fenómenos naturales, se haga necesaria la “ayuda humanitaria”.

Con el costo de los miles de barriles de petróleo mexicano entregado a Cuba mayormente entre 2019 y 2025, podrían haberse resuelto las demandas de los productores de maíz, cuya exigencia se fijo en incrementar el precio de la tonelada de maíz y que pasara de los 5 mil 200 a los 7 mil 200 pesos.

La respuesta del gobierno es un refrito del personaje de Héctor Suárez que para cualquier requerimiento que se le hacía, exclamaba: No hay.

Claro, el añadido no dejó duda: no hay dinero.

Y punto.

Se acabó la discusión.

Probablemente en lugar de los presumidos 13 millones de personas que abandonaron la pobreza, si el dinero que se aplica por “motivos humanitarios para Cuba” se destinara por la misma razón a millones de mexicanos que no salen de la extrema pobreza.

Se dirán: ¡Porque no quieren!

A esos mexicanos, se les retiran las concesiones de agua con la que alimentan la tierra para producir granos, hortalizas -en baja escala- y flacas vacas.

Lo importante para la presidenta mexicana, es mostrar solidaridad con aquellos gobiernos que destrozaron la democracia y a los que considera sus pares ideológicos.

¿Por qué sus amigos no envían petróleo a Cuba?

La respuesta será, sin duda: pregúnteles a ellos.

Uff.

E-mail: jesusmichelnarvaez266@gmail.com, jesusmichelmp@hotmail.com Facebook Jesús Michel

 

 

 

 

 

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