La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) declaró al Estado mexicano responsable internacionalmente por la violación sexual, tortura y muerte de Ernestina Ascencio Rosario, una mujer indígena náhuatl de 73 años originaria de la Sierra de Zongolica, Veracruz.
El fallo establece que la agresión sufrida por Ascencio Rosario en febrero de 2007, perpetrada por miembros del Ejército mexicano, así como la falta de atención médica oportuna y una investigación deficiente, constituyen violaciones graves a los derechos humanos. La Corte concluyó que estas fallas vulneraron derechos fundamentales como el de la vida, la integridad personal, las garantías judiciales, la protección judicial, la igualdad ante la ley y la no discriminación.
La sentencia también resalta que las investigaciones originales estuvieron marcadas por estereotipos de género, edad y origen étnico, lo que impidió una indagación adecuada, y que los familiares enfrentaron barreras significativas para acceder a la justicia.
Como parte de las medidas ordenadas, el Estado mexicano deberá reabrir la investigación penal para identificar, procesar y sancionar a los responsables materiales e intelectuales; brindar atención médica y psicológica a los familiares; realizar un acto público de reconocimiento de responsabilidad internacional; y fortalecer mecanismos que garanticen el acceso a la salud y a la justicia para comunidades indígenas.
La sentencia busca hacer justicia tras casi dos décadas de impunidad en el caso de Ernestina Ascencio, cuyo fallecimiento generó consternación por las circunstancias de violencia y la falta de esclarecimiento judicial.
