La discusión en el Senado sobre la reforma que prohíbe el uso de vapeadores derivó este miércoles por la noche en un choque frontal entre el senador Miguel Ángel Yunes (Morena) y el legislador y ex dirigente nacional del PAN, Marko Cortés Mendoza, quienes aprovecharon la tribuna para revivir viejos agravios partidistas y acusaciones mutuas de traición.
Yunes, quien dejó la bancada del PAN hace un año para sumarse a Morena y apoyar con su voto la reforma judicial impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, inició su intervención con un discurso a favor de la regulación estricta de los cigarrillos electrónicos y vapeadores, argumentando que su proliferación ha rebasado la capacidad de respuesta institucional, ha generado adicción temprana en adolescentes y ha evidenciado vacíos normativos que impiden a la Secretaría de Salud y a la Cofepris actuar con eficacia.
Sin embargo, pronto viró el tono y aprovechó para responder a las críticas que, dijo, ha recibido de sus excompañeros panistas por haber respaldado la reforma judicial.
Diputados de oposición advirtieron que la reforma mantiene el riesgo de que se criminalice a quienes consumen vapeadores o cigarrillos electrónicos
Señaló que durante meses guardó silencio “frente al linchamiento orquestado” en su contra por quienes, recordó, fueron sus compañeros de partido, y afirmó que volvería a votar a favor de la reforma judicial y de la presidenta Sheinbaum. Calificó como “miserables” a quienes —según dijo— financiaron una campaña en su contra, y aseguró que esos panistas “han quedado reducidos a nada”.
Atribuyó sus ataques a que se negó a votar para mantener intacto al Poder Judicial “en manos de intereses” y acusó a la dirigencia panista de haber utilizado el liderazgo nacional para hacer negocios con el dinero de Acción Nacional. Afirmó que fueron los Yunes quienes “le dieron vida al PAN en Veracruz” y que aportaron cientos de miles de votos a lo largo de dos décadas.
Tras su intervención, Marko Cortés subió a tribuna para responder de manera directa. Acusó a Yunes de cinismo y de haber traicionado el mandato con el que llegó al Senado, recordando que fue electo con el voto de la coalición opositora y bajo el compromiso de defender los contrapesos y la división de poderes.
Cortés sostuvo que, a diferencia de Yunes, pudieron haber propuesto a otros perfiles panistas para el Senado que “no hubieran traicionado a México”. Aseveró que algunos senadores de oposición cambiaron su voto por miedo a órdenes de aprehensión contra sus familias o por dinero, y acusó a Morena de haber “corrompido y comprado” la mayoría calificada que hoy utiliza para obviar trámites legislativos.
“Ustedes no obtuvieron en las urnas la mayoría calificada; la compraron y la están usando para abusar del Senado”, reprochó el panista, al reiterar que su bancada se opondrá a los intentos de debilitar los contrapesos institucionales.
El intercambio entre Yunes y Cortés desvió por varios minutos la discusión de fondo sobre la regulación de vapeadores, y exhibió, una vez más, la tensión acumulada entre Morena y la oposición, así como las fracturas internas que dejó la reforma judicial.
