El Inegi informó esta mañana que en noviembre, las canastas alimentaria y no alimentaria mostraron aumentos que superan la inflación general anual en las ciudades
Tras la aprobación de la reforma constitucional en materia de simplificación orgánica, en noviembre de 2024, el Inegi comenzó a medir los indicadores de pobreza en el país sustituyendo al Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), esto desde julio pasado.
El quinto reporte de Líneas de Pobreza del organismo señala que en el penúltimo mes del año, las canastas alimentaria y no alimentaria mostraron aumentos que superan la inflación general anual en las ciudades, lo que encarece el umbral mínimo para cubrir necesidades básicas.
El costo de los productos que se consideraron en la canasta alimentaria creció 3.1 por ciento en el ámbito rural y 4.4 por ciento en el urbano, lo que representó una aceleración respecto al mes previo. El incremento rural quedó por debajo de la inflación anual de 3.8 por ciento en el mes, el urbano la rebasó.
Dicho aumento se explica, principalmente, por el encarecimiento de alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar, así como por incrementos en productos como bistec de res y leche pasteurizada.
En las líneas que incluyen canasta alimentaria y no alimentaria, el incremento anual fue de 3.5 por ciento en áreas rurales y 3.9 por ciento en urbanas.
