Punto de Vista
Por Jesús Michel Narváez
Reconozco no haber sabido antes de la empresa Atlas Intel, especializada en riesgos políticos y encuestadora brasileña que acertó -la única, por cierto- en el pronóstico que presentó a Javier Millet como ganador en la elección de 2023, hizo público un trabajo sobre México y el resultado confirma lo que muchos “comentócratas” hemos dicho a lo largo del primer año de gobierno de la presidenta Sheinbaum, particularmente lo ocurrido en noviembre que, parece, es la muestra clara de los riesgos que corre el país.
Enfocado el estudio en tres ejes:
Criminalidad y corrupción: 62 puntos
Conflicto social: 58 puntos
Inestabilidad institucional: 44 puntos
La empresa apunta que los indicadores sugieren tensiones acumuladas que pueden obstaculizar la gobernabilidad, debilitar el funcionamiento del Estado e incrementar la incertidumbre para inversionistas y tomadores de decisiones.
Hace una semana, publiqué en este mismo espacio que se advierte una crisis política por el malestar social de transportistas y productores de granos; la represión dirigida a la marcha de la Generación Z, el nulo crecimiento económico y la criminalidad que no cede pese al esfuerzo del gobierno federal -con participación de cuerpos policíacos estatales y municipales- que mantiene la violencia y la incertidumbre.
La presidente Claudia Sheinbaum y sus gabinetes -legal y ampliado- pretenden cambiar la realidad mediante la narrativa sustentada en las “acciones del bienestar” que, según datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), durante el pasado gobierno, el primero de la mal llamada cuarta transformación “13 millones de personas salieron de la pobreza” y gracias a los programas sociales: pensión universal, becas estudiantiles, jóvenes construyendo el futuro y campesinos sembrando vida, entre una docena más, han hecho de los mexicanos una nación feliz.
Para “corroborar” y “demostrar la alegría de los mexicanos”, la presidenta, personalmente y su partido, convocan a la parada en el Zócalo en la que se “festejarán” los siete años de gobierno, 6 de Andrés Manuel y uno de la sucesora.
La corrupción, declarada enterrada durante el gobierno pasado cuyo titular sacó el pañuelo blanco en señal del fin del flagelo, no fue barrida de arriba hacia abajo sino al contrario y el polvo salpicó a los menos importantes. Los grandes negocios, como decía el señor López, no se concretan sin la participación del gobierno y hasta ahora se sigue la misma línea en donde las denuncias por actos de corrupción se multiplican y alcanza a figuras influyentes, sin duda, que han engordado sus cuentas bancarias sin justificación alguna y aunque se “habla de sus nexos con el crimen organizado”, la presidenta exige, como su antecesor, las pruebas para que la Fiscalía General abra las carpetas de investigación.
“Hasta ahora no hay una sola indagatoria abierta”, insiste la doctora Sheinbaum.
Atlas Intel me da la razón con su robusta encuesta realizada entre el 23 y 27 de noviembre pasado y alerta de los riesgos de una desestabilización -yo la llamo crisis- política por la Inestabilidad institucional y el Conflicto social, sim ignorar la criminalidad y la corrupción.
En este espacio, apunté que noviembre se cimbró el poder público por tres elementos: el nulo crecimiento económico, la aparición de la G Z y los paros y bloqueos de miles de transportistas y productores de granos.
Conjuntando los tres y la falta de reconocimiento en el sentido que lleva a los inversores a pausar el inicio de nuevas empresas o fortalecer las que tienen en el país, por la reforma judicial, las reformas constitucionales y una docena de leyes que no garantizan seguridad jurídica, es ignorar la realidad y pretender que los inconformes son los de la derecha los partidos de oposición que “quieren recuperar sus privilegios”. Darle atole con el dedo a los transportistas y productores, llevó a la paralización de medio país, cierre de aduanas, carreteras y bloqueos en ciudades completas. De la G Z no deja de sorprender la preocupación que despertó en la presidenta y en el gobierno en general.
Atlas Intel pone los dedos en las llagas, que son muchas y advierte de los riesgos para la gobernabilidad y estabilidad del país.
Seguramente mañana serán desmentidos los datos, porque vienen del extranjero y eso es “injerencia”.
Para demostrar que todo está requetebién, la concentración del fin de semana.
E-mail: jesusmichelnarvaez266@gmail.com, jesusmichelmp@hotmail.com Facebook Jesús Michel y en Misión, Periodismo sin Regaños martes y jueves de 16 a 17 horas, en Radio Cañón en el 760 de AM.
