El Congreso del estado de Durango aprobó por unanimidad la denominada Ley Nicole, una reforma al Código Penal que prohíbe las cirugías estéticas en niñas, niños y adolescentes.
La iniciativa fue impulsada por la diputada Sandra Amaya Rosales y responde a la muerte de una joven de 14 años, Paloma Nicole, tras haberse sometido a varios procedimientos estéticos.
Con esta nueva normativa, solo estarán permitidos los procedimientos médicos reconstructivos o aquellos indispensables para preservar la integridad física de los menores.
La ley establece sanciones severas: los médicos que realicen intervenciones estéticas sin la certificación correspondiente podrían enfrentar de 6 a 8 años de prisión. Además, los padres que permitan estas prácticas podrían ser acusados de omisión de cuidados, con penas de 4 a 6 años.
También se tipifica como delito la usurpación de funciones médicas: si alguien sin la preparación profesional adecuada lleva a cabo estas intervenciones en menores, podría ser sancionado penalmente.
Finalmente, la ley obliga a denunciar cualquier intervención estética inadecuada en menores, y responsabiliza tanto a los centros hospitalarios como a los profesionales de asegurarse de que las operaciones cumplan con criterios éticos y médicos rigurosos.
