POR ULISES CORONA*
El Presupuesto de Egresos de la Federación 2026 (PEF 2026) aprobado por la Cámara de Diputados asigna recursos por alrededor de $10.19–10.2 billones de pesos en total, con reorientaciones claras hacia energía e infraestructura (Pemex, proyectos ferroviarios) y ajustes/reducciones en partidas de seguridad pública. La Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) figura con una asignación señalada en comunicación oficial de $170,753.14 millones de pesos, cifra que ha sido leída como un incremento porcentual respecto a 2025 por algunos legisladores, pero que en el contexto agregado y en comparación con ciertos rubros y ejercicios reales, presenta matices importantes.
Hechos y cifras clave:
- Gasto total aprobado: ≈ $10.19–10.2 billones MXN (Gasto Neto Total del PEF 2026).
- SEDENA: presupuesto oficial reportado en comisiones $170,753.14 millones para 2026.
- Guardia Nacional: asignación proyectada reducida frente a 2025 (~$23,500 millones vs ~$35,422 millones en 2025).
- Secretaría de Seguridad: propuestas de recorte del orden de ~18%.
- Reasignaciones: Aumento en partidas a Pemex y grandes proyectos, recortes a órganos autónomos.
El presupuesto 2026 refleja una priorización de infraestructura y energía sobre seguridad pública. Aunque SEDENA muestra un aumento nominal, gran parte podría concentrarse en inversión y no en gasto operativo. Por otro lado, la Guardia Nacional y la SSPC sufren recortes significativos que podrían afectar su capacidad de despliegue, mantenimiento y formación.
Riesgos institucionales:
– Desbalance civil-militar y dependencia del Ejército para seguridad pública.
– Menores recursos para mecanismos de rendición de cuentas y control civil.
– Priorización fiscal que puede limitar la prevención y la justicia local.
Derechos humanos y estado de derecho:
Menor inversión en policías civiles y procuración de justicia implica riesgo de militarización prolongada y aumento en violaciones a derechos humanos. La concentración del gasto en actores militares sin contrapesos amenaza el equilibrio democrático.
Personalmente considero:
- Insuficiente equilibrio estratégico: prioriza infraestructura sobre seguridad integral.
- Riesgo de militarización prolongada.
- Foco en gasto visible más que eficiente.
- Falta de indicadores y metas claras.
Y siendo necesario que se considere:
Crear anexo programático con metas cuantificables 2026–2028.
Aumentar recursos para Guardia Nacional y municipios.
Condicionar recursos de SEDENA a transparencia y DD.HH.
Reforzar ministerios públicos y capacidades forenses.
- Crear fondo para prevención social con criterios evaluables.
- Publicar informes trimestrales de ejecución de recursos.
El PEF 2026 refleja un cambio de prioridades hacia infraestructura y energía, pero no atiende los cuellos de botella en seguridad pública. Sin mecanismos de evaluación, el presupuesto puede profundizar la dependencia militar y retrasar las reformas estructurales necesarias para fortalecer el Estado de derecho y reducir la violencia, y así mantener vigente el Estado constitucional de derecho y la capacidad del estado mexicano de mantener la gobernabilidad democrática con viabilidad, justicia y paz social.
Académico Universitario*
