Punto de Vista
Por Jesús Michel Narváez
Escuchar nuevas opiniones, siempre enriquecen.
Una de ellas, que me pareció de suma trascendencia es el trato que se le da Michoacán y el que recibe Sinaloa.
En la tierra purépecha, se puso en marcha el Plan Michoacán por la Justicia y la Paz que comprende 12 ejes con los que se busca frenar la violencia, mejorar la educación, proteger a los productores de limón, aguacate y hortalizas en general; se anuncia la instalación de oficinas de la Presidencia de la República en varios municipios y el envío de tropas hasta completar 10 mil 300 y mil 800 marinos.
El compromiso de la presidenta estar revisando los resultados cada 15 días, con lo cual aprieta a quienes estén presentes en Michoacán, para rendir cuentas.
En el caso de Sinaloa no hay Plan por la Justicia y la Paz.
Simplemente se enviaron fuerzas castrenses que andan en busca de los criminales, chapitos y mayitos, que desde hace 14 meses y 5 días desataron la guerra por el control de la plaza y las batallas han cobrado más de 2 mil 200 las personas que han sido desaparecidas en Sinaloa desde septiembre del 2024
Por cuanto a los asesinados con corte a septiembre, los registros del Consejo Estatal de Seguridad Pública, revelan que 2 mil 59 personas han muertos a causa de la guerra entre los criminales. Seguramente para estas fechas el número habrá superado 2 mil 300 víctimas.
Sinaloa, estado, ha estado incendiado desde hace cuando menos tres décadas. Sin embargo, el fuego no alcanzó toda la pradera hasta que Rubén Rocha Moya fue impuesto por el expresidente Andrés Manuel López y ahora, la presidenta Sheinbaum, le ratifica su apoyo y si bien de vez en vez el secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch a acudido a la entidad siempre respaldado por el titular de la Defensa Nacional, general Ricardo Trevilla, la anunciada protección a los ciudadanos y la reducción de la violencia no ha resultado como se proyectó.
Por supuesto que, en cuanto a la captura de delincuentes de ambos bandos criminales, la destrucción de más de un centenar de laboratorios en donde se procesaba fentanilo y otras drogas sintéticas, además de los decomisos de miles de kilos de cocaína y opio, los resultados son notables. En donde no se advierten avances es en el freno a la violencia y las ejecuciones, además de las extorsiones que se han disparado más que las ametralladoras .50.
De ahí surge la confirmación del tratamiento que el gobierno federal otorga a cada una de las entidades.
Se entiende que Michoacán estaba asentado en un barril de pólvora y que nadie en el estado hizo algo por impedir que la mecha se prendiera, avanzara la lumbre hasta llegar al depósito y el estallido lo generó la ejecución del alcalde Carlos Manzo, cuya postura reclamante hacia la presidenta mexicana le dio publicidad y le creó una imagen de luchador social.
Hay versiones, probablemente mal intencionadas, que apuntan a una campaña adelantada para buscar la gubernatura de Michoacán. Cierto o no, la realidad es que su movimiento del sombrero está presente y, hay quienes opinan que tiene futuro.
Los pitonisos augura que, cuando menos en Michoacán, Morena será derrotada.
Respecto a Sinaloa, con asomarse a Culiacán o Mazatlán es suficiente para cancelar los viajes de placer y de ser posible, los de negocios.
El gobernador goza de impunidad -como otros muchos encumbrados morenos- y. aunque la guerra entre los chapitos y mayitos sigan cobrando vidas y los sinaloenses confirmen que sin salir de sus hogares puede morir, no hay Plan Sinaloa para la Paz y la Justicia.
Email: micheljesusmp@hotmail.com, jesusmichelnarvaez266qgnail.com, Facebook Jesús Michel y en Misión, Periodismo sin Regaños martes y jueves en Radio Cañón en el 760 de AM de 16 1 7 horas.
