Samsung Electronics, Hyundai Motor y otras empresas surcoreanas revelaron un ambicioso plan de inversión nacional en Corea del Sur, justo después de concretarse un acuerdo comercial con Estados Unidos.
Samsung destinará parte de sus recursos para expandir su planta de semiconductores en Pyeongtaek, con una nueva línea de producción. Esto responde a la creciente demanda de chips impulsada por la inteligencia artificial. En total, la empresa planea invertir 450 billones de wones en los próximos cinco años en territorio nacional.
Hyundai Motor Group también reforzará su presencia en Corea, comprometiéndose a invertir 125,2 billones de wones entre 2026 y 2030, el monto más alto en su historia para este tipo de inversiones. Buena parte de estos recursos estarán destinados a áreas estratégicas como IA, robótica, movilidad ecológica (hidrógeno) y desarrollo de vehículos.
El anuncio se dio en una reunión entre los líderes empresariales y el presidente surcoreano, justo después de que Corea prometiera invertir 350 mil millones de dólares en EE. UU. como parte del acuerdo bilateral. Esa promesa ha generado preocupación entre algunos expertos, que temen un desvío de inversiones desde Corea hacia Estados Unidos.
Con estos movimientos, Samsung y Hyundai buscan fortalecer su producción local, generar empleos de alta tecnología y asegurar su competitividad en industrias clave del futuro.
