*Y el Paisano Jefe de la Oficina de la Presidencia de la República no ha Dicho ni pio
*Mientras, la Presidenta Culpaba a la Derecha de las Manifestaciones en una Entidad Revolucionaria
*Rotundo Fracaso Atacar, Supuestamente, la Raíz de la Violencia y la Criminalidad
*Entre Tanto, en Sinaloa, se Cumplió un año del Inicio de la “Guerra” Entre los Mayitos y los Chapitos
*En el Pasado Gobierno la Criminalidad Abarcó el 35% del Territorio Nacional
*En México hay más Muertos que en Países Donde Están Declaradas las Guerras
*Incremento de los Desaparecidos, ¿Maniobra para Justificar la Baja Criminal?
JESÚS MICHEL NARVÁEZ
México registra 562 mil 56 homicidios durante el Siglo XXI. Más muertos que los reconocidos por países que se encuentran en guerras declaradas.
Son datos obtenidos en el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, compilados por TResearch-Comunidad, en los que no se contabiliza la llamada lista negra que se genera en las fiscalías estatales y la general de la República.
Con los informes oficiales, los gobiernos de la cuatroté arrojan al pasado la responsabilidad.
Borrar con palabras hechos ocurridos por las equivocaciones gubernamentales y que cobraron la vida de 202 mil 336 personas entre 2019 y 2024, y en el primer año de gobierno actual ya suman 28 mil 910, es un despropósito que alimenta el encono y hace despertar a la ciudadanía.
“La guerra de Calderón y de Peña … “, expresa la presidenta mexicana cuando se refiere a la presencia de los criminales que dirigen los cárteles que operan en el país. Pero se brincó 6 años del gobierno que alentó la expansión delincuencial y provocó la impunidad de los hechos que bañaron de sangre el territorio nacional. Por los ríos del país corren miles de litros de plasma.
Una herencia maldita que tiene que sortear la actual mandataria mexicana.
La ejecución del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, despertó la indignación, no solamente de los habitantes del segundo municipio más importante para la economía de Michoacán, sino de otras entidades de la República Mexicana.
La ira se desató en dos marchas, una de éstas, la primera, con focos de violencia que llegó a las puertas del Palacio de Gobierno en Morelia y algunos de los participantes arrojaron bombas molotov hacia el interior. Fue la respuesta, no solamente provocada por la indignación del asesinato de Manzo, sino por la actuación represiva, brutal, de la policía estatal. La otra, fue silenciosa.
La presidenta descalificó la convocatoria que reunió a miles de personas y amenazó con “investigar” quienes son los titulares de las cuentas de Facebook que la difundieron, porque, afirmó, hay otros intereses que no están relacionados con la muerte del alcalde. Atribuyó a los “conservadores”, los de la “extrema derecha” estar detrás de las movilizaciones.
Lo mismo dijo de los productores de maíz que mantienen sus paros y exigencias. En este caso, aseguró que hay intereses políticos y se van a investigar.
Ello, en busca de cambiar la narrativa de ineptitud de las escoltas -la mayor, de la Guardia Nacional- y mantener la negativa que surge de la población en el sentido de que su gobierno -como el anterior- solamente hablan y no actúan para proteger la vida y los bienes de sus gobernados.
El reciente ataque sexual -toqueteo- sufrido por la presidenta Claudia Sheinbaum mientras caminaba de Palacio Nacional a la Secretaría de Educación, tiene la vertiente de convertirse en el distractor que reduce la importancia del asesinato del alcalde de Uruapan.
La presidenta, en uso de sus facultades mediáticas a través de sus mañaneras, acusó a los “comentócratas” de difundir falsas informaciones y torcer la realidad.
Sus palabras durante la semana sobre el tema, no allanaron el camino de la concordia a través del diálogo.
Por ello, tomó la decisión de anunciar el “Plan Michoacán por la Paz y la Justicia”, una estrategia integral diseñada tras el asesinato del alcalde de Uruapan para afrontar la crisis de violencia en el estado de Michoacán.
En un acto parecido al de contrición, Sheinbaum dijo: “Una propuesta, el Plan Michoacán por la Paz y la Justicia… el cobarde homicidio duele no sólo a su familia y su comunidad, sino a todo Michoacán y el país”.
Sin mencionar a su mentor, del que se cuida de no “faltarle el respeto al mejor presidente de México”, la sucesora sí habló de los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. Refirió: “la seguridad no se sostiene con guerras, sino con justicia, con desarrollo y con respeto a la vida”.
El anuncio del plan, sorprendió a propios y extraños. Elaborado en tan solo 7 días de ocurrida la tragedia en la que Manzo fue ejecutado en la festividad de Las Velas, la más importante del municipio, mientras cargaba a su hijo menor, dista mucho de haberse realizado con suficientes elementos o bien desde antes ya existía un borrador y solamente se actualizó.
La propia presidenta mexicana confirmó que el plan estará “listo a fines de semana o la próxima” -la que inició ayer- porque «será construido con la participación de pueblos originarios, mujeres, jóvenes, autoridades locales y víctimas de la violencia”. Es decir, el anuncio carece de opiniones de quienes viven, trabajan y mueren en Uruapan.
Michoacán ha vivido bajo la amenaza de los criminales. Recordar que Lázaro Cárdenas Batel -la cuarta generación de Cárdenas en gobernar la entidad- solicitó la presencia de las fuerzas militares cuando el crimen se expandía. En su mandato, de 2002 al 2008, le correspondió a Felipe Calderón atender la petición del gobernar y a 15 días de haber tomado posesión como presidente de México, declaró la “guerra contra el narcotráfico”.
La decisión, en opinión de los expertos en seguridad, no fue suficientemente analizada y por ello surgió la expresión: “le pegó al avispero sin traer la escafandra”.
El exgobernador y ahora jefe de la oficina de la Presidencia de la República, no se ha pronunciado en momento alguno por la ejecución del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo.
ES EL TALÓN
DE CLAUDIA
Tener por objetivo “atacar la raíz, las causas” que generan la violencia y elevan la criminalidad en el país, ha sido un rotundo fracaso. La no-política de “abrazos, no balazos…” “pórtense bien o los acuso con sus abuelitas y sus mamás…” “los criminales también son humanos…” no atacó siquiera las hojas del árbol menos la raíz. La leva de adolescentes y jóvenes es una realidad innegable y se busca impedirla con “becas para estudiar…” entrega de mil 500 pesos mensuales para que acudan a las aulas. Como miembros del crimen organizado y narcotráfico, obtienen esa suma en cuestión de minutos.
Está demostrado con cifras oficiales -si es que son reales y no maquilladas para bajar los delitos- que en los 5 años y 10 meses del pasado gobierno la criminalidad se expandió hasta controlar el 35 por ciento del territorio nacional, según análisis del Comando Norte y que surgieron nuevos grupos por las diferencias entre mayitos y chapitos y los que ahora operan muestran su apetito de sangre y asesinan sin diferenciar sexo, edad, relación política o criminal.
En el año del gobierno actual, bajo presión de la Casa Blanca, se informa de la destrucción de laboratorios, confiscación de toneladas de cocaína y millones de pastillas de fentanilo y otras drogas sintéticas; se presume la detención de 35 mil presuntos delincuentes, todos “jefes de plaza” … “operadores financieros” … “sicarios” y más.
Y, sin embargo, las ejecuciones están más vivas que un dolor de muelas y el trasiego de drogas sigue por nuevos caminos.
En Sinaloa se cumplió un año del inicio de la “guerra” entre los mayitos y los chapitos y cuando menos han muerto 2 mil 100 personas. Muchas en “combate contra el enemigo”, otras por ser “daño colateral” y, por supuesto, los blancos, los objetivos políticos que tienen información de perder espacios en el jugoso negocio criminal al que pertenecen. Los secuestrados son casi mil y las extorsiones se incrementaron por lo que decenas de comercios cerraron.
Cuando se revisa la estadística sexenal y se suman las muertes violentas, se desvela que en México hay más muertos que en países en donde están declaradas las guerras.
De acuerdo con TResearch-Comunidad, la cifra de hoy alcanza los 562 mil 055 homicidios y durante los mandatos de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto la suma llegó a 330 mil 809.
En el mandato de Andrés Manuel López se cometieron 202 mil 336 y en el primer año de Claudia Sheinbaum se acumulan 28 mil 910.
Los abrazos, no balazos, dispararon la estadística y en la política de paz actual, aunque se ha reducido el número de homicidios se ha incrementado el de los desaparecidos, lo cual parece ser una maniobra para justificar la baja criminal. El desaparecido no se estima muerto, sino no localizado, aunque meses después aparezcan los cuerpos sin vida.
La seguridad nacional fue el talón de Andrés y es el de Claudia.
Por más acciones emprendidas para combatir la criminalidad hay entidades en donde el terror es parte de la vida cotidiana.
Guerrero, Tamaulipas, Sinaloa, Chiapas, Estado de México, Colima, Baja California y Baja California Sur, Zacatecas, Morelos, Tabasco, Sonora, Nayarit, todas las entidades mencionadas son gobernadas por Morena.
En la oposición, Guanajuato y Chihuahua, con mujeres del PAN en los gobiernos, suman y mucho a la estadística de ejecutados por el crimen organizado y el narcotráfico.
Jalisco sigue en el top-ten y Nuevo León perdió la paz con el actual mandatario. Ambos estados están gobernados por miembros de Movimiento Ciudadano.
