El gobierno de Estados Unidos confirmó un nuevo ataque en aguas internacionales, donde una de sus fuerzas militares interceptó y destruyó una lancha rápida que, según sus informes, transportaba drogas hacia la costa del Pacífico.
Durante la operación, al menos dos tripulantes perdieron la vida, mientras que otros fueron reportados como desaparecidos. Las autoridades señalaron que la embarcación realizaba maniobras evasivas cuando fue detectada por un dron de vigilancia, lo que derivó en una respuesta armada desde un helicóptero de apoyo.
Este incidente se suma a una serie de acciones similares emprendidas en las últimas semanas, con las que el gobierno estadounidense busca frenar el tráfico marítimo de drogas procedente de Sudamérica. Sin embargo, las operaciones han generado controversia internacional por el uso de fuerza letal en escenarios sin enfrentamientos directos.
De acuerdo con fuentes militares, Washington mantiene activa una estrategia de patrullaje intensivo en rutas marítimas utilizadas por redes de contrabando, con el objetivo de desmantelar los envíos antes de que lleguen a territorio norteamericano.
La operación más reciente marca un nuevo capítulo en la ofensiva estadounidense contra el narcotráfico, elevando el número de embarcaciones destruidas y de víctimas registradas en estas acciones.
