Más Impuestos, Menos Servicios

POR ALBERTO F. MENA MALLEN

Cobran, cobran, exigen, extorsionan, amenazan, presionan y actualizan los que aún no existen para cobrar los impuestos, pero la respuesta a este pago de los mexicanos no se ve reflejado en los servicios ni en su calidad de vida. 

Y ahora buscan un endeudamiento que se duplicará en siete años. La deuda que existía en la historia pasada con sexenios que buscaban no gravar la economía nacional para evitar inflación y el deterioro del patrimonio familiar, ya que de 10 billones que había antes de la llegada de la 4T, ahora subirá a más de 20 billones de pesos.

Ello provocará que, con el tiempo, se tengan que pagar más intereses, lo que hará disminuir las inversiones públicas en infraestructura, servicios, y tal vez menos apoyos electorales que se distribuyen en diversos sectores de la población, entre ellos el de adultos mayores, quienes tienen necesidad de gastarlos en medicamentos y consultas, así como en operaciones clínicas, por el pésimo servicio que se otorga a nivel nacional en materia de salud.

Más cuando el crecimiento de la economía no despega ante políticas públicas que solo perjudican, en vez de incentivar a los empresarios y a la misma la población para que genere empleos que permitan un mayor crecimiento económico del país. Y todo se vuelve una rueda de la fortuna, ya que, al no haber crecimiento, no hay inversiones, no hay apoyos, menos empleos y si una economía informal que no paga impuestos.

La 4T otorga menos servicios y apoyos y en cambio los ciudadanos pagan más impuestos que son extraídos por los ladrones de morena que recibieron un gobierno de sexenios anteriores menos lastimado que el que tenemos actualmente. Y aunque afirmen que no hay nuevos impuestos, la realidad muestra que, sí se autorizaron, con un fin recaudatorio, cuento ellos afirman que es para proteger la salud de los ciudadanos.

Hay impuestos federales, que se recaudan a través del Servicio de Administración Tributaria (SAT: ISR (Impuesto Sobre la Renta): aplica a ingresos de personas físicas y morales; IVA (Impuesto al Valor Agregado): 16% sobre la mayoría de bienes y servicios; IEPS (Impuesto Especial sobre Producción y Servicios): para productos como alcohol, tabaco, gasolina, refrescos, bebidas azucaradas, videojuegos violentos y apuestas; ISAN (Impuesto sobre Automóviles Nuevos): al comprar vehículos nuevos; Impuesto sobre importación y exportación: gravámenes aduanales; y, derechos federales: por servicios públicos como pasaportes, trámites migratorios, acceso a museos y zonas arqueológicas.

Es claro que hay impuestos sobre impuestos ya que, por ejemplo, en los automóviles, se tiene que pagar al adquirir uno nuevo el impuesto sobre automóviles nuevos que se calcula según el precio de venta antes de IVA, en una tasa variable del 2 al 17 por ciento dependiendo del valor del vehículo.

Además, se paga el IVA (Impuesto al Valor Agregado) un 16% sobre el precio del vehículo que ya viene incluido en el precio final que mira en agencias, se tienen que pagar también los derechos por placas y tarjeta de circulación, con un costo variable según la entidad: en la CdMx el alta de placas ronda los 800 a mil pesos, hay que agregar la tenencia que se paga cuando el vehículo con un costo superior a los 250 mil pesos. Además, hay un refrendo que es un pago anual por el derecho de usar las placas. Y no hay que olvidar la verificación que ronda los 500 pesos, pero cuando se olvida, se debe pagar arriba de los 3 mil pesos de multa

En los impuestos estatales se encuentran los relacionados con la nómina, pago por empleadores sobre salarios; un impuesto sobre hospedaje, aplicado a hoteles y servicios de alojamiento, mientras que en los impuestos municipales, encontramos el predial, por la propiedad de bienes inmuebles, los derechos por servicios públicos, como agua potable, -que cada año aumentan las tarifas-, recolección de basura, -aunque los vecinos entregan algunos pesos cada vez que pasa el camión-, y hay pagos por licencias de funcionamiento e impuestos sobre espectáculos públicos culturales y deportivos.

Aunque las autoridades defiendan sus posturas de que no generarán nuevos impuestos, a partir de 2026 se incrementarán aquellos a refrescos light, bebidas con edulcorantes, videojuegos violentos, (aunque no se justifique que generan violencia), y apuestas, como parte del paquete económico del próximo año.

Los impuestos financian servicios esenciales como: educación pública, salud (IMSS, ISSSTE, INSABI); seguridad y justicia; infraestructura (carreteras, transporte, energía); programas sociales (becas, pensiones, apoyos alimentarios); cultura y recreación (museos, parques, eventos); lo que en teoría todos estos beneficios deberían superar lo que se paga en impuestos, particularmente para los más pobres y desprotegidos.

¿Pero qué pasa? La corrupción y la mala gestión de los gobiernos federal, estatales y municipales desvían los recursos públicos, lo que el ciudadano no ve reflejado el aporte de sus impuestos; hay servicios deficientes, escuelas sin recursos, hospitales saturados y sin medicamentos ni material de apoyo; calles en mal estado con una falta de transparencia, donde no se conoce el uso correcto de los recursos o hay zonas donde se gasta más que en otras.

Estudios del Coneval y del INEGI han mostrado que los programas sociales y servicios públicos sí representan un valor significativo para millones de mexicanos, pero también revelan que hay brechas enormes en calidad y cobertura. En zonas rurales, por ejemplo, el acceso a salud y educación puede ser muy limitado.

Afortunadamente, ya comienza a concientizarse la población, particularmente cuando hay un gobierno omiso, deficiente, que comete ilegalidades, que busca protegerse electoralmente y no invierte en beneficios sociales, mientras que lo que llaman “Humanismo”, mata a cientos de mexicanos que ya no tienen posibilidades de salir adelante con su trabajo, donde empresarios ya piensan en vender lo que han hecho en su vida para vivir en paz y no estar en zozobra ante la inseguridad y la violencia que cada día se acerca más a sus familias.

El gobierno solo le atina a sofocar incendios sociales que crecen más en el territorio nacional, lo que hace mal por su incapacidad de pensar hacia futuro y porque solo busca retener el poder por el poder utilizando sus recursos, que canaliza malamente en obras que solo cuestan al pueblo.

Necesitamos a los mexicanos que son luchones, esforzados, entrones, que defienden a México a cualquier costo y no a ciudadanos apáticos que solo velan por sus intereses, pero cuando les llega el agua a los aparejos, es cuando gritan desesperados por una solución que puede prevenirse.

¡Vamos mexicanos…!

amenamallen@gmail.com

 

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