Los Seattle Seahawks no dieron oportunidad a los Washington Commanders y se impusieron con autoridad 38‑14 en un duelo que dominó de principio a fin. Desde el primer silbato, Seattle marcó el ritmo con una ofensiva precisa y una defensa implacable, dejando a los locales sin respuestas.
El partido comenzó con un golpe rápido de los Seahawks, quienes completaron una serie ofensiva de casi 8 minutos que terminó en touchdown. La presión no cesó: un fumble en el kickoff posterior derivó en otro rápido touchdown visitante, consolidando la ventaja temprana. Para el medio tiempo, Seattle ya lideraba 28‑0, controlando totalmente el encuentro.
Washington intentó reaccionar en la segunda mitad, con algunos destellos de su mariscal de campo y un touchdown por tierra, pero cada intento de remontada fue frenado por la defensa rival. La lesión de su quarterback principal añadió más complicaciones y dejó al equipo con pocas opciones ofensivas.
El resultado deja a los Seahawks en una posición sólida para la temporada, mientras que los Commanders enfrentan una racha negativa y una preocupación adicional por la salud de su mariscal. Con este triunfo, Seattle demuestra que mantiene su nivel competitivo y sigue siendo un rival a temer en la conferencia.
