El gobierno mexicano decidió flexibilizar las restricciones en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y permitir nuevamente operaciones de carga, además de incrementar los slots para aerolíneas internacionales, tras semanas de presión diplomática y comercial del gobierno de Estados Unidos encabezado por Donald Trump.
La medida implica una marcha atrás respecto a los lineamientos aplicados durante la administración anterior, que obligaban a las aerolíneas de carga a trasladar sus vuelos al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA). Ahora, las compañías podrán volver a operar en el AICM en horarios de baja afluencia, con el objetivo de reactivar el flujo comercial y evitar sanciones del Departamento de Transporte estadounidense.
De acuerdo con fuentes del sector aéreo, México accedió a modificar su política aeroportuaria luego de que Washington amenazara con imponer restricciones a aerolíneas mexicanas por presuntas violaciones al acuerdo bilateral de transporte aéreo. En respuesta, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes determinó aumentar los horarios disponibles para vuelos internacionales y permitir gradualmente la operación de aeronaves de carga.
La decisión también busca mitigar la saturación de vuelos y mejorar la conectividad con Estados Unidos, el principal socio comercial del país. Sin embargo, representantes del sector turístico y empresarial advirtieron que la medida podría desincentivar el uso del AIFA y frenar su consolidación como alternativa logística en la capital.
Con esta nueva disposición, el gobierno mexicano busca mantener la cooperación bilateral en materia aeronáutica y garantizar que el comercio aéreo entre ambos países se mantenga sin fricciones, en un contexto de crecientes tensiones por temas migratorios y económicos entre Ciudad de México y Washington.
