El estado de Jalisco prepara un proceso para sepultar aproximadamente 800 cuerpos de personas sin identificar que actualmente se encuentran en resguardo del instituto forense estatal.
El procedimiento será llevado a cabo por el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses en coordinación con la Fiscalía del Estado de Jalisco, y contempla un riguroso protocolo de acompañamiento ciudadano y humano.
Expediente completo antes de la inhumación
Antes de que los cuerpos sean trasladados a los panteones, se está integrando un archivo básico de identificación para cada uno. Este expediente contempla:
Características fisonómicas y perfil genético
Estudios odontológicos, antropológicos y dactiloscópicos
Fotografías, dictámenes de necropsia y análisis criminalístico
En aquellos casos donde no sea posible una identificación inmediata, se conservarán minuciosamente todos los datos forenses para facilitar una posible coincidencia futura.
Espacios identificados en panteones municipales
Los restos serán sepultados en espacios debidamente identificados en panteones municipales de los municipios de Guadalajara, El Salto y Mezquitán. Se prevé que los espacios sean “trazables”, de modo que si en el futuro aparece algún familiar o nueva información, sea posible localizar su ubicación.
Transparencia y acompañamiento ciudadano
Para reforzar la transparencia del proceso, se constituirá una comisión de acompañamiento e observación que incluirá instancias ciudadanas, colectivos de búsqueda y organismos especializados en derechos humanos. Esta comisión tendrá la facultad de revisar los casos, validar que no existan familiares detectables y asegurar que cumplan los criterios para la disposición final.
Retos forenses importantes
El instituto forense reconoce que enfrenta grandes retos técnicos para lograr perfiles genéticos en cuerpos que llegan en estado avanzado de descomposición, esqueletización o mineralización. Sin embargo, mantiene su prioridad de preservar la mayor cantidad de información posible.
Antecedente acumulado
En años recientes, la institución estatal ya ha realizado inhumaciones de cuerpos no identificados o no reclamados, lo que da cuenta de la grave magnitud de la crisis de identidades y desapariciones que enfrenta la entidad.
