La Cámara de Diputados aprobó con amplia mayoría la nueva Ley de Aduanas, una reforma que busca reforzar el control fiscal, combatir el contrabando y cerrar espacios al llamado “huachicol fiscal”.
Con 343 votos a favor y 123 en contra, el Pleno avaló el dictamen que había sido modificado por el Senado para establecer su entrada en vigor a partir del 1 de enero de 2026. La iniciativa fue enviada al Ejecutivo para su publicación en el Diario Oficial de la Federación.
Entre los principales cambios se contempla el fortalecimiento de las facultades de vigilancia y fiscalización en los recintos aduaneros, la modernización tecnológica para el análisis de datos en tiempo real y la actualización del marco regulatorio para los agentes aduanales, eliminando privilegios y patentes de carácter vitalicio.
La nueva legislación pretende transparentar las operaciones en aduanas y reducir los márgenes de corrupción, al tiempo que endurece sanciones para quienes participen en el contrabando de mercancías o manipulación de información fiscal.
Durante la discusión, algunos diputados de oposición advirtieron que las nuevas disposiciones podrían incrementar la carga administrativa para empresas pequeñas y medianas; sin embargo, la mayoría defendió que el objetivo principal es blindar la recaudación y evitar la evasión en los puntos fronterizos.
Con esta aprobación, el gobierno federal prevé que a partir de 2026 las aduanas cuenten con un sistema más eficiente, digitalizado y con mayor supervisión para garantizar el cumplimiento de las leyes fiscales y comerciales en todo el país.
