Intensas lluvias han provocado inundaciones severas en varias zonas del sureste de Francia. Ríos desbordados, carreteras bloqueadas y deslizamientos de tierra complican el acceso a poblaciones aisladas, dejando cientos de familias afectadas.
Un complejo vacacional quedó prácticamente aislado: la única carretera de entrada quedó inutilizable, atrapando a casi 600 personas allí. Las autoridades han movilizado servicios de emergencia para evacuaciones, y equipos especiales han usado helicópteros y vehículos todoterreno para rescates.
Las autoridades locales alertan que los daños materiales son elevados: viviendas inundadas, cortes eléctricos generalizados y pérdidas en infraestructura vial. Se advierte a los residentes que se mantengan alerta ante nuevos episodios de lluvia intensa, ya que los pronósticos indican que podrían repetirse en los próximos días.
