Los ejercicios buscan perfeccionar las capacidades de interacción y mando en misiones conjuntas para preservar la paz, proteger los intereses y garantizar la seguridad.
Los militares de ambos países se capacitarán en el control de tropas interarmas, regionales y de coalición frente a una potencial agresión contra el Estado de la Unión de Rusia y Bielorrusia y practicarán diversas opciones de actuación conjunta para neutralizar las amenazas y estabilizar la situación en sus fronteras.
