Quedan a deber …

Punto de Vista

Por Jesús Michel Narváez

Entre loas, reconocimientos, felicitaciones, pasó el trago amargo por la visita de Marco Rubio, jefe de la diplomacia de Estados Unidos.
Cuando se esperaba que los vientos huracanados soplaran en Palacio Nacional y en Tlatelolco -así se denomina el no tan nuevo edificio de la Secretaría de Relaciones Exteriores-, el sol brillo intensamente, el cielo estaba azul y los anuncios del clima se referían al atardecer, cuando el poderoso funcionario del gobierno de Washington realizaba otras actividades.
Su contra parte, el titular de exteriores, Juan Ramón de la Fuente, cual si se aprendiera de memoria los vocablos utilizados por en las mañaneras -a lo mejor él se los dijo-, calificó la reunión de la presidenta Claudia Sheinbaum con Marco Rubio de “constructiva, productiva, cordial”.
En la conferencia de prensa se difundió qué temas se abordaron. No se abundó en el contenido y, para que nadie me diga que escribo solamente para molestar, le reproduzco el comunicado de cuatro párrafos y después expresaré mi opinión.
“Los gobiernos de México y Estados Unidos reafirman su cooperación en materia de seguridad, la cual se basa en los principios de reciprocidad, respeto a la soberanía e integridad territorial, responsabilidad compartida y diferenciada, así como en la confianza mutua. El objetivo es trabajar juntos para desmantelar el crimen organizado transnacional mediante una cooperación reforzada entre nuestras respectivas instituciones de seguridad nacional, cuerpos de seguridad y autoridades judiciales. Además, colaboramos para atender el movimiento ilegal de personas a través de la frontera. Esta cooperación, a través de acciones específicas e inmediatas, fortalecerá la seguridad a lo largo de nuestra frontera compartida, detendrá el tráfico de fentanilo y otras drogas ilícitas, y pondrá fin al tráfico de armas.
“Los dos gobiernos han establecido un grupo de implementación de alto nivel que se reunirá regularmente para dar seguimiento a los compromisos mutuos y las acciones tomadas dentro de sus propios países, incluyendo medidas para contrarrestar a los cárteles, fortalecer la seguridad fronteriza, eliminar los túneles fronterizos clandestinos, abordar los flujos financieros ilícitos, mejorar la colaboración para prevenir el robo de combustible, incrementar las inspecciones, investigaciones y procesos judiciales para detener el flujo de drogas y armas.
“Nuestra estrecha coordinación nos ha permitido asegurar la frontera, reducir el tráfico de fentanilo y avanzar en el intercambio de inteligencia, todo dentro de nuestros respectivos marcos legales. Los dos gobiernos tienen la intención de fortalecer aún más la colaboración en materia de salud pública y coordinar campañas para prevenir el abuso de sustancias ilícitas y opioides.
“Ambos gobiernos reafirman su determinación de cooperar, proteger a nuestros ciudadanos y hacer que nuestras comunidades sean más seguras”.
Y como cuando finaliza la música mexicana: tan, tan.
El señalamiento de “El objetivo es trabajar juntos para desmantelar el crimen organizado transnacional mediante una cooperación reforzada entre nuestras respectivas instituciones de seguridad nacional, cuerpos de seguridad y autoridades judiciales” me parece sumamente selectivo. No todas las bandas criminales que operan en el país tienen nexos más allá de los espacios en donde trafican, extorsionan y roban mercancías, además de ejecutar personas.
Sobre los túneles clandestinos, las dudas le asaltan. Si El Chapo escapó del Altiplano a través de una excavación de 2 kilómetros y en la frontera norte, la parte mexicana, ha sido horadada en decenas de ocasiones y las autoridades de acá, las de México, nunca de enteran o dicen no saber nada porque forman parte de los cooptados con el lema: plata o plomo. Queda claro que los “ingenieros”, “maestros de obra” y “chalanes, saben del riesgo que representa trabajar en esas “obras”, pero si la paga es buena, lo corren.
Si los cuatro párrafos que usted tuvo a bien leer pretenden informar de lo que se firmó, nos quedan a deber los jefes de la diplomacia de ambos países.
Uno esperaría, o por lo menos yo, que el acuerdo de “seguridad” se hiciera público, con las reservas necesarias por supuestos, porque así “lo sugirió” Donald Trump, después de haber dialogado con la presidenta Sheinbaum el 31 de julio, ocho días antes de entrar en vigor los aranceles y cuyo resultado alargó la agonía 90 días.
¿Qué dicen las letras chiquitas?
Sin INAI, imposible solicitar mayor información.
Vaya, habrá que confiar en que la reunión haya sido “constructiva, productiva, cordial”.
E-mail: jesusmichelmp@hotmail.com, Facebook Jesús Michel y en Misión, Periodismo sin Regaños martes y jueves de 16 a 17 horas por Radio Cañón en el 760 de amplitud modulada

 

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