Y el Atole con el Dedo Sigue  Fluyendo en Materia de Salud

A la Vuelta de la Esquina

 

IVÁN RUIZ FLORES

No hay adjetivos suaves para lo que está ocurriendo en México con el devastado sector salud tras casi siete años de estragos y las mentiras pronunciadas durante todo un sexenio por un personaje que exhibió su ausencia de conocimientos en la materia, su perversidad al mentir durante la pandemia, el abuso cotidiano y el aprovechamiento de la crisis para la obtención de beneficios políticos y económicos propios.

Hoy, México enfrenta las consecuencias y, lamentablemente, la mentira prevalece, mientras una población desesperada en todo el país observa con ira las consecuencias de la ignorancia y de la salvaguarda cupular actual, así como la continuidad de los engaños al prometer en la materia cosas que no se van a cumplir o hacer creer algo que es una mentira para salir del paso.

Hasta ahora, en cuanto a salud y escasez de medicamentos todo ha sido “dar atole con el dedo” es decir engañar, marear, o tomar el pelo con promesas falsas y acciones engañosas desde la punta de la pirámide cupular.

Mientras tanto, el sufrimiento y la ira de los mexicanos se incrementa. Y no les falta razón ya que, por ejemplo, la organización México Evalúa, expone la “Situación del Gasto en Salud de los hogares de México 2018-2024”, con datos recabados de la última edición de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), lo cual da escozor. 

Respecto a la investigación realizada precisan el “Gasto de Bolsillo” y exponen:

Entre 2018 y 2024, el egreso en salud de los hogares mexicanos aumentó 41.4% en términos reales. Esto equivale a un incremento de 469.8 pesos trimestrales. En 2018, el gasto promedio por hogar era de 1,135 pesos; para 2024, ascendió a 1,605 pesos. Este incremento representa una mayor carga financiera para las familias, especialmente entre aquellas con menores niveles de ingreso.

Pero indican respecto a la “Carga Financiera”:

“El impacto de los gastos en salud es mucho más alto en los hogares del primer decil socioeconómico (es decir, los de menores recursos). En 2018, estos hogares destinaban 2.9% de sus ingresos al gasto en salud; para 2024, esta proporción aumentó a 3.9%. Si se excluye lo que cada hogar recibía por programas sociales, la carga financiera se eleva hasta 5.9% de los ingresos disponibles para este grupo. En contraste, los hogares de mayores recursos destinan únicamente 2.1% de su ingreso a salud. Esto revela un patrón regresivo en el impacto del gasto sanitario”.

LA TERCERA EDAD DE

LAS MÁS AFECTADAS

Sí, eso sucede en México. Además, en cuanto al gasto de bolsillo y seguridad social, se precisa:

“La condición laboral de las cabezas de familia y el tipo de afiliación al sistema de salud definen el gasto en salud. Los hogares sin acceso a la seguridad social encabezados por trabajadores independientes destinaron (en 2024) 2.7% de su ingreso al gasto en salud. En los trabajadores subordinados sin seguridad social, la proporción fue de 1.9%. En contraste, los hogares con afiliación a Pemex o al ISSFAM reportaron un gasto mucho menor, equivalente a solo 1.0% de su ingreso. Para afiliados al IMSS, la proporción fue de 1.4%; al ISSSTE, de 2.0%; y para quienes cuentan con seguro privado, de 1.6%”.

Es decir, que la burocracia no padeció tanto, como todos aquellos de las clases medias y bajas que no pertenecen a las mencionadas instituciones gubernamentales.

El asunto también es que, los adultos mayores padecieron las consecuencias de la mala política, ya que “…los hogares encabezados por este grupo poblacional han enfrentado un aumento particularmente elevado en el gasto de bolsillo en salud. Entre 2018 y 2024, se incrementó en 46% en términos reales. Pasó de 1,567 a 2,285 pesos trimestrales por hogar. Es decir, un aumento de 718 pesos. Las personas adultas mayores tienen más necesidades de atención médica, lo que amplifica su vulnerabilidad financiera”.

Ciertamente, pero pareciera que, tras los lujos exhibidos por varios morenistas, lo que menos les importa son en general los mexicanos, ya que “en 2024, aproximadamente 287.4 mil hogares (0.7% del total) se empobrecieron como resultado directo del gasto en salud. Esta cifra representa un incremento del 60% en comparación con 2018, equivalente a cerca de 108 mil hogares adicionales en situación de empobrecimiento por razones sanitarias”.

Tal cifra, explica México Evalúa, representa un incremento del 60% en comparación con 2018, equivalente a cerca de 108 mil hogares adicionales en situación de empobrecimiento por razones sanitarias.

Por cierto, también exhiben a las entidades con el mayor rezago en la materia al explicar que la incidencia de empobrecimiento por gasto en salud es más alta en entidades con mayores rezagos sociales y económicos. 

Y mencionan: “Veracruz concentra el mayor número de hogares empobrecidos por esta causa, seguido por Chiapas, Oaxaca, Estado de México, Puebla y Guerrero. En contraste, entidades como Colima y Baja California presentan los menores niveles de empobrecimiento asociado al gasto sanitario”.

Todos los planteamientos de la institución México Evalúa está avalados por gráficas y números.

 

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