Firmado por solo cinco mandatarios del bloque y el premier británico, encabezados por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el documento —en vez de presentar una nueva propuesta de solución pacífica a la crisis ucraniana— reitera las promesas de suministros militares a Kiev y los llamamientos a lo que denominan “paz justa”.
Si bien la mañana de este sábado se convocó una reunión de embajadores de los 27 Estados que integran la Unión Europea (UE), el bloque no logra emitir una declaración conjunta en respuesta a la cumbre celebrada la víspera entre los mandatarios de Rusia y Estados Unidos, Vladímir Putin y Donald Trump, respectivamente, en Alaska, centrada en el conflicto en Ucrania.
Los líderes de la UE, secundados por cinco jefes de Estado del bloque y el Reino Unido, emitieron un comunicado que compartió la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, este 16 de agosto.
En vez de titularse “Declaración de la UE”, el texto se recoge como “Declaración de la presidenta von der Leyen, el presidente (de Francia Emmanuel) Macron, la primera ministra (de Italia) Giorgia Meloni, el canciller (de Alemania) Friedrich Merz, el primer ministro (del Reino Unido) Keir Starmer, el presidente (de Finlandia Alexander) Stubb, el primer ministro (de Polonia Donald) Tusk, el presidente (del Consejo de la UE) Antonio Costa”.
El documento no respalda la tesis principal del mandatario estadounidense sobre la necesidad de una solución a largo plazo del conflicto sin condiciones previas para un alto el fuego preliminar. Tampoco introduce una nueva propuesta de paz, sino que ratifica los puntos de discusión habituales de Bruselas, incluidas las promesas de suministros militares y los llamamientos a lo que denominan una “paz justa”.
“Corresponderá a Ucrania tomar decisiones sobre su territorio. Las fronteras internacionales no deben modificarse por la fuerza”, reza el texto.
A la vez, la declaración rechaza las restricciones al suministro de armas a Kiev y se opone a detener la integración de Ucrania en la UE y la OTAN. “Tenemos claro que Ucrania necesita garantías de seguridad sólidas para defender eficazmente su soberanía e integridad territorial. Celebramos la declaración del presidente Trump de que Estados Unidos está dispuesto a ofrecer garantías de seguridad”, refiere.
De acuerdo con la publicación, “Ucrania puede contar con nuestra solidaridad inquebrantable mientras trabajamos por una paz que salvaguarde los intereses de seguridad vitales de Ucrania y de Europa”.
Los políticos europeos en cuestión reiteraron su disposición para colaborar con el presidente Trump y el líder del régimen de Kiev con el propósito de lograr una cumbre trilateral (Putin-Trump-Zelenski) con el apoyo europeo.
Mientras ratificaron que el apoyo a Ucrania continuará, aseguraron mantener la presión sobre Rusia, con el refuerzo de sanciones y medidas económicas más amplias.
La víspera, Vladímir Putin y Donald Trump protagonizaron una histórica reunión en la base militar Elmendorf-Richardson, en el estado de Alaska (EE.UU.), logrando conversaciones en un ambiente “constructivo y de respeto mutuo”. Aunque la cumbre no concluyó con un acuerdo para dar fin a la crisis en Ucrania, evidenció la posibilidad de un reinicio significativo en las relaciones bilaterales.
Sobre el conflicto en Ucrania, Putin destacó el interés de Estados Unidos, en lograr un consenso entre las partes. Afirmó que su país está interesado también en poner fin; pero necesita una solución sostenible para que la raíz del conflicto sea erradicada.
“Se deben eliminar todas las causas raíz de la crisis,” afirmó Putin, quien reiteró además que los acontecimientos en Ucrania guardan relación con la seguridad nacional de Rusia.
Tras la cumbre en Alaska, Donald Trump sostuvo una conversación telefónica con su par ucraniano, Volodímir Zelenski, para informarlo del resultado de la reunión. Según la agencia AFP, Trump habló durante más de una hora con el mandatario ucraniano, así como con el primer ministro británico, Keir Starmer; el presidente francés, Emmanuel Macron; el canciller alemán, Friedrich Merz; el secretario general de la OTAN, Mark Rutte; y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Telesur
