El mercado de la guerra de Israel usa a Gaza como un “laboratorio” de la eficacia de su armamento.
Durante años, el discurso impulsado desde las corrientes sionistas que accedieron al poder en Israel, apunta al desarrollo de su tecnología bélica y de espionaje como una necesidad de defensa, pues se auto consideraba una nación agredida.
Sin embargo, a su constante política de fuerza de ocupación y exterminio contra el pueblo palestino donde utiliza muchas de las armas que vende, se visualiza con claridad su rol como productor de armamento de guerra y de espionaje, ocupando el octavo lugar en el mundo como exportador.
En la actualidad, mediante Tratados Bilaterales de Libre Comercio, varias naciones latinoamericanas realizan preiódicas compras al Ministerio de Defensa Israelí y a muchas de sus empresas privadas.
El Ministerio de Defensa de Israel anunció que en 2024 alcanzaron un récord histórico en las exportaciones de armas. Casi 15.000 millones de dólares en venta de armas, municiones, sistemas de defensa aérea, entre otros equipos. El 54% de las transacciones se realizó a países europeos y más de la mitad de los acuerdos superan los 100 millones de dólares. Los países europeos adquieren principalmente sistemas de defensa antiaérea, misiles y cohetes a fabricantes israelíes (48% de los contratos). Los vehículos blindados, los satélites, los sistemas espaciales y los radares y herramientas de guerra electrónica representaron una cuarta parte (25%) de las exportaciones israelíes el año pasado.
Según datos que ha recopilado el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI), la tecnología armamentística de Israel la ha convertido en los últimos cuatro años, en la octava potencia mundial en cuanto a exportación de arsenal militar (Drones, misiles, sistemas de defensa aérea y sensores).
India ocupa el primer puesto entro los compradores. La buena sintonía entre Netanyahu y su homólogo indio, Narendra Modi, son claves. Tanto, que entre 2020 y 2024 el 34% de las exportaciones de armas israelíes acabaron en manos del país surasiático.
El segundo y tercer puesto se encuentran Estados Unidos y Filipinas con un 13 % y un 8%.
Si miramos el mapa del negocio bélico de Netanyahu, Emiratos Árabes Unidos compra a Israel 4,2% de las exportaciones de armas israelíes y Marruecos compra el 2,6%. A esto se suma la irrupción de Donald Trump, y a los Acuerdos de Abraham, a partir de los cuales la relación de los países árabes con Israel se apunta a normalizarse. Tanto es así que Emiratos Árabes importa más herramientas militares de ese país que la propia Alemania (3,2%), el principal comprador de la Unión Europea.
El comercio entre Israel y América Latina totalizó 6.000 millones de dólares en 2022, impulsado por los acuerdos comerciales del país con Colombia, México, Panamá y el bloque comercial Mercosur. Una de las principales exportaciones de Israel a Latinoamérica son equipos de seguridad, incluidas armas.
En 2022, las ventas de armas israelíes a Latinoamérica ascendieron a 381 millones de dólares, un aumento con respecto a los 342 millones del año anterior, pero una disminución con respecto a los 473 millones de 2018. Brasil fue el mayor comprador de armas israelíes en la región en 2022, con 60 millones de dólares. En total, aproximadamente un tercio de las ventas de armas israelíes se realizan mediante acuerdos entre gobiernos. El resto son vendidas por empresas privadas israelíes.
La venta de armas a América Central (armas livianas, comunicaciones y equipo electrónico, aviones de uso militar y asesoría de inteligencia), es proporcionalmente pequeña aunque altamente significativa para la región. Israel comenzó su ofensiva de ventas militares a América Central a mediados de la década del setenta, al tiempo que toda su industria militar estaba comenzando su auge de postguerra 1973.
La cooperación de Israel interesa a Washington, porque este país puede aportar en Centroamérica no solo armas para los contrarrevolucionarios, sino también, know-how y entrenamiento. Por lo demás, Israel recibe los medios económicos para ejecutar ciertas ventas de armas que están vedadas a Estados Unidos.
El incremento de las ventas de armamento a Latinoamérica, es un modo de aliviar el creciente déficit comercial israelí. El interés estratégico militar de Estados Unidos coincide, de ese modo, con el interés económico de Israel.
Brasil ha sido una de las naciones bajo el foco por haber llevado adelante durante el gobierno de Jair Bolsonaro una de las mayores compras en relación a su gasto histórico en materia de Defensa.
Durante el gobierno de Jair Bolsonaro se consolidó una alianza estratégica con el complejo militar-industrial israelí; contratos firmados en ese período explican por qué, solo en 2024, Brasil ya gastó más de U$S 22 millones en armamento fabricado en Israel. El uso de estos equipos, esta destinado tanto al Ejército como a las policías provinciales. En los últimos tres años, Brasil gastó cerca de US$ 47,2 millones en importaciones de armamento fabricado en Israel. La información surge de un relevamiento realizado por el medio Brasil de Fato.
La investigación utilizó datos públicos disponibles en la plataforma del Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios, y se refiere a la categoría de armas y municiones. Solo en 2024 Brasil invirtió US$ 21,7 millones a la compra de armas.
Desde 1997, el promedio histórico raramente superó el millón de dólares por año. Los montos aumentaron a US$ 9 millones en 2022, según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE). En 2023, el gobierno brasileño gastó en armamento israelí US$ 16,5 millones.
Al menos diez estados brasileños realizaron compras de fusiles, ametralladoras y miras de la empresa Israel Weapon Industries (IWI) y la adquisición de 36 obuses Atmos 2000, de la empresa israelí Elbit Systems. En algunos casos, como Espírito Santo y Santa Catarina, las fuerzas policiales locales ya utilizan cientos de rifles Arad, un arma que se ha popularizado entre las tropas de élite y se ha convertido en un símbolo de modernización. También figuran en la lista los estados de São Paulo, Paraíba, Amazonas, Bahía y otros. Telesur
