Punto de Vista
Por Jesús Michel Narváez
Gerardo Tascón, un muy apreciado amigo y que me concede el privilegio de leerme todos los días, manda el siguiente mensaje en referencia al Punto publicado ayer:
“Querido Jesús, desgraciadamente continúa el genocidio en México y de no ser los familiares de estos niños, de los pacientes con cáncer, con falta de diálisis y la falta de medicinas y equipo en las instituciones de salud; parecería que el resto del país está adormecido y no reacciona además de una nula oposición, parece una pesadilla interminable y a la vista no se ven líderes que encarece un cambio y detenga que se continúe con estos crímenes de lesa humanidad.
“Nos indignados frente a lo que ocurre en otros países en guerra o en conflicto, cuando aquí son más los muertos por estos crímenes y parece que tenemos los ojos y oídos cerrados.
Gracias por esta denuncia”.
El gradecido soy yo y cuánta razón tienes. Un mensaje de Gerardo Fernández N genera irritación. Propone crear un lugar para que los niños huérfanos encuentren un hogar… sí, los niños de palestina. ¿Y los de México?
Coloca la figura de Lázaro Cárdenas cuando abrió las puertas a los españoles republicanos que huían por las persecuciones, encarcelamientos y desapariciones ordenadas por Francisco Franco.
Los de ahora son otros tiempos. Sugerir que los niños de Palestina podrían formar el coro de los 100, los 200 o los miles que pudieran ser albergados en México, no deja de ser demagogia.
Como candiles de la calle, los gobiernos de la cuatroté miran lo que ocurre en otros países y no voltean los ojos para mirar los reportes de los miles de niños mexicanos huérfanos por las ejecuciones que los criminales y narcotraficantes han cometido contra sus padres.
Tomando como sustento lo escrito por Gerardo, en mi participación en Radio Cañón aproveché el espacio que me brinda mi compañero y amigo Miguel Ángel Farías y expuse que no solamente son dramáticas las inundaciones, los daños que causan a familias enteras, sino que en la Ciudad de México ha crecido la violencia y no han calle que no tenga su colección de cráteres.
La “indignación” brota de las gargantas del partido dominante para exclamar la hambruna que padecen los gazatíes por la guerra de Netanyahu, no de los israelitas, y tampoco se dan cuenta que el hambre en México es una realidad y que la falta de atención médica en el sistema de salud oficial incrementó las muertes “naturales” por padecimientos crónicos que han sido desatendidos por la falta de medicamentos.
La Ciudad de México deberá cambiar de nombre y llamar la Ciudad de Cratelandia, en donde a quienes le gusten las “experiencias violentas” las encontrarán en cualquier calle de la capital del país.
Porque la oscuridad es la compañera de las noches en las venas por las que circula la violencia, el robo, el secuestro.
Todos nos enteramos de los operativos realizados en diversas partes del país -que se aplauden y reconocen- contra “líderes” del crimen organizado, jefes de plaza, sicarios y distribuidores de drogas.
En Cratelandia hay todos los días homicidios, asaltos, cobro de piso, extorsiones y más, pero como no son líderes las víctimas, poca importancia de les da a los hechos delictuosos.
Si usted es afecto a estar enterado y escucha noticieros de radio y televisión, matutinos, vespertinos y nocturnos, escuchará que al iniciar lo que rifa es la nota roja y les dedican cuando menos 10 minutos.
Aquí, las cosas ocurren y “no pasa nada”.
Tiene razón Gerardo cuando afirma que “Nos indignados frente a lo que ocurre en otros países en guerra o en conflicto, cuando aquí son más los muertos por estos crímenes y parece que tenemos los ojos y oídos cerrados”
El tiempo de despertar ya llegó. El Galló ya cantó. El sol ya salió.
E-mail: jesusmichelmp@hotmail.com, Facebook Jesús Michel y en Misión, Periodismo sin Regaños martes y jueves de 16 a 17 horas por Radio Cañón en el 760 de amplitud modulada
