A la Vuelta de la Esquina
IVÁN RUIZ FLORES
No hay novedad alguna, ni mala fe, pero sí víctimas anuales… afortunadamente no mortales en este 2025 en la Ciudad de México, misma que con ridículo orgullo está en el segundo lugar en el mundo en generación de basura, sólo superada por Nueva York.
Sí, guste o no, la capital de la República Mexicana produce aproximadamente 12,400 toneladas de basura al día, lo que equivale a alrededor de 4,526,000 toneladas al año.
Mientras, la producción de desechos en la Gran Manzana es de aproximadamente 14 millones de toneladas al año, lo que equivale a alrededor de 38,356 toneladas diarias
Lo triste es que no solamente nuestra ciudad-capital genera tanta basura, sino también el país que, de acuerdo con los expertos en la materia, tiene el décimo lugar entre las naciones productoras de desechos en el mundo, con 32.17 millones de toneladas anuales.
Está detrás de China, Estados Unidos, India, pero es el tercero en América Latina, de acuerdo a la UNAM Global.
Este año a México le ha ido como en feria en esa materia, ya que muchas de las inundaciones producidas por los desechos en las capitales y las grandes ciudades han ocurrido a lo largo y ancho de la República con pérdidas inconmensurables, aunque hay que aclarar que aun no alcanza los peores estragos que las lluvias han causado en el actual siglo XXI, ya que éstos ocurrieron en 2007, por otras razones y no la basura, específicamente en estados del sureste, como Tabasco y Chiapas.
En las ciudades la problemática anual en la materia es severa. Y en la capital de la República peor, ya que con los años las inversiones para evitar la acumulación de desechos han sido mínimas, no solamente durante el pasado sexenio, sino en lo que va del actual.
Los estudiosos del tema aseguran que en tres Alcaldías de la Ciudad de México se concentra 41.17 % de la generación total de los residuos: Iztapalapa con 2,274, Gustavo A. Madero con 1,709 y Cuauhtémoc con 1,325 toneladas generadas diariamente.
DESBORDAMIENTOS
E INUNDACIONES
En la actual temporada de lluvias son constantes los desbordamientos de ríos y presas, como fue recientemente en la alcaldía Álvaro Obregón. La Presa Río Becerra y el Río de los Remedios se vieron afectados, causando cierres viales y encharcamientos.
Esa presa, plena de basura como cada año, se desbordó en su parte más baja, en la Calzada Jalalpa, debido a la acumulación de basura y escombros. Eso viene ocurriendo desde hace 40 años.
¿Consecuencia? Cierres viales y la tardía intervención de las autoridades para retirar los obstáculos y restablecer el flujo y decenas de familias afectadas.
Casos de gran magnitud sucedieron en la demarcación Magdalena Contreras -que cada año se inunda- donde las intensas lluvias afectaron a cerca de 100 inmuebles, varios vehículos deteriorados e inundaciones en diversos puntos de la zona, como fue en Lomas Quebradas y San Jerónimo Lídice.
Efectivamente, porque anualmente en la temporada de lluvias la Ciudad de México padece las consecuencias de la falta de programas efectivos para evitar la acumulación de basura en presas, riachuelos lagunas, avenidas, coladeras y demás.
El de la basura, siempre ha sido un problema complejo en la capital del país con múltiples facetas, incluyendo la alta generación de residuos, la falta de infraestructura de reciclaje, la disposición inadecuada de la basura y sus impactos negativos en la salud y el medio ambiente.
Los estudiosos de la UNAM señalan que la ciudad-capital genera diariamente miles de toneladas de basura, pero solo una pequeña parte se recicla, mientras que el resto termina en tiraderos o en las calles, causando contaminación y problemas de salud.
Como si no fuera suficiente se padece de una falta de contenedores y, aseguran, que la distancia entre los mismos contribuye a que la gente arroje la basura en lugares inadecuados, contaminando el suelo y el agua.
Ciertamente, hay una falta de infraestructura de reciclaje adecuada y la considerable falta de conciencia ciudadana sobre la importancia del reciclaje. Ambas carencias agravan el problema.
Sí, porque explican que la disposición inadecuada de la basura en tiraderos a cielo abierto y la contaminación por lixiviados son problemas ambientales importantes.
Además, por esa problemática no resuelta o resuelta muy poco, los impactos a la salud y al medio ambiente son malos olores, proliferación de fauna nociva (ratas, moscas, etc.), aumento del riesgo de enfermedades e infecciones, así como contaminación del agua y del suelo por residuos y lixiviados que afecta la salud humana y daña los ecosistemas.
El remate es la quema de basura al aire libre que contribuye a la contaminación y a problemas respiratorios, mientras que la distribuida en las calles y los espacios públicos afecta la calidad de vida de los habitantes.
Urge pues que en el gobierno capitalino lleven a cabo estrategias integrales de gestión de residuos, incluida la reducción, reutilización y reciclaje de los mismos.
Insistir en la separación de basura, pero sobre todo invertir en infraestructura de reciclaje y tratamiento de residuos.
Además, las autoridades de la urbe deben insistir en que se mejore la recolección y disposición final y eliminar los tiraderos clandestinos.
Estamos en el siglo XXI y las deficiencias en la materia deberían haberse quedado en el siglo pasado, más hoy está peor.
Por cierto, la capital del país ha sido mal gobernada en estos 25 años por el Partido de la Revolución Democrática (PRD) desde el año 2000 al 2018 y Morena desde entonces hasta ahora.
Y sigue teniendo problemas por la basura y… las inundaciones.
