El pasado 1 de julio, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) puso en marcha un programa piloto para incorporar de manera obligatoria a repartidores y choferes de plataformas digitales. Hasta el momento, se han inscrito casi el doble de personas que lo previsto por las autoridades.
En menos de un mes desde el inicio de esta prueba, ya se han registrado más de un millón de trabajadores, según informó la presidenta Claudia Sheinbaum durante su conferencia matutina del viernes.
“Es fundamental avanzar hacia la formalización del empleo, y en eso estamos trabajando. Es sorprendente la cantidad de personas que se están afiliando como repartidores en el IMSS: más de un millón en menos de un mes. Esta es una formalización laboral muy significativa, y debemos reconocer que todas las empresas, aunque inicialmente mostraron resistencia, están colaborando muy bien”, comentó la mandataria.
El programa piloto, que comenzó el 1 de julio, se extenderá hasta diciembre y servirá para que las autoridades propongan cambios legislativos necesarios que permitan adaptar el sistema de seguridad social a las características del trabajo en plataformas.
Esta iniciativa deriva de una reforma a la Ley Federal del Trabajo, que regula la actividad en aplicaciones digitales y reconoce el derecho a una cobertura completa de seguridad social. La reforma contempla criterios como el salario mínimo, protección frente a accidentes y la posibilidad de trabajar en varias plataformas al mismo tiempo, entre otros beneficios laborales.
La cifra revelada por Sheinbaum casi duplica la estimación inicial de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), que calculaba que alrededor de 650,000 personas trabajaban en este sector. Sin embargo, las empresas ya habían afirmado que la cifra real superaba el millón de conductores y repartidores.
La respuesta breve es no. Los lineamientos del IMSS indican que en el primer mes del piloto todos los trabajadores serán inscritos, y las aportaciones obrero-patronales se cubrirán al finalizar el mes.
Es decir, en agosto no todos los registrados seguirán contando con cobertura completa, ya que la afiliación estará condicionada a su nivel de ingresos. Solo quienes generen un ingreso mensual neto igual o superior al salario mínimo podrán mantenerse afiliados al IMSS.
Esto no significa que quedarán totalmente desprotegidos. La Ley Federal del Trabajo establece una cobertura básica ante accidentes para todos los conductores y repartidores, sin importar su ingreso. En caso de algún percance, la plataforma en la que se encuentren trabajando al momento del incidente deberá cubrir los gastos.
Además de la seguridad social, la reforma también contempla el acceso al Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), actualmente también en fase piloto, así como el derecho al reparto de utilidades (bajo esquemas distintos al empleo tradicional) y prestaciones como aguinaldo y vacaciones.
Aquellos trabajadores que no alcancen el salario mínimo mensual serán considerados trabajadores independientes con protección frente a riesgos laborales. No obstante, estarán amparados por los contratos registrados por las plataformas ante el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL), así como por la nueva política de gestión algorítmica, que se ha convertido en una obligación para las empresas. Agencias
