Punto de Vista
Por Jesús Michel Narváez
La importancia de inaugurar pabellones de hospitales del maltrecho sector salud del gobierno federal, rebasa la realidad y los problemas serios que afectan a todo el país.
Nadie se opone a las mejoras en clínicas y hospitales del IMSS, Issste, IMSS-Bienestar y la Secretaría de Salud. Por el contrario, la presencia de la presidenta mexicana en diversas entidades del país para poner en marcha espacios renovados o nuevos con equipos necesarios, confirman que su antecesor y mentor destruyó lo poco o mucho que había para atender a los derechohabientes y aquellos que no lo son por no tener un empleo formal.
En solamente una semana -contada de viernes a sábado-, la presidenta acudió a dos entidades emproblemadas y que bien podrían ser consideradas como innecesarias, por no decir imprudentes.
El viernes 11 acudió a Culiacán, justamente el día en que Ovidio Guzmán firmaba el acuerdo con los fiscales de Estados Unidos para revelar “valiosa información” de políticos en activo, en retiro, mandos castrenses y empresarios que distribuyen drogas en el país y más allá de las fronteras. Hasta ahora se desconocen nombres y participación de quienes podrían salir a la palestra. Sin embargo, hay algunos que se mencionan no de ahora sino de tiempo atrás. Los actuales mandatarios de Sinaloa, Sonora, Baja California, Guerrero, Michoacán, Colima, Oaxaca y los ex de Morelos, Chiapas y Jalisco, entre otros.
La presidenta mostró su respaldo a Rubén Rocha sin que se refleje la inocencia del gobernador. Tampoco la culpabilidad ja sido comprobada, pero en el Departamento de Justicia se afirma está su nombre. El momento en que se desvelen las indagatorias, se confirmará en un sentido u otro las acciones del gobernante.
En medio del escándalo que involucra al exgobernador de Tabasco, Adán Augusto López por haber designado como secretario de Seguridad a Hernán Bermúdez sobre quien pesa una orden de aprehensión por estar considerado como líder del grupo criminal denominado La Barredora, la gobernadora acude a Tabasco, en donde anunció que en “dos o tres años” se destinarán 2 mil millones de pesos para remodelación y mejora en el sistema de salud.
Ir a Tabasco tiene dos lecturas: 1.- Fortalecer al gobernador Javier May en su reyerta pública contra Adán Augusto y, 2.- Negociar personalmente la defensa del coordinador de los senadores de Morena.
Sus asistencias en esas dos entidades, además de la Baja California, en donde la mandataria presuntamente forma parte de las operaciones criminales que se realizan en la entidad, no ayudan a su gobierno y ponen en tela de duda la decisión demostrada de combatir el narcotráfico y el crimen organizado.
Las entidades seguirán en donde están y probablemente sus gobernadores no.
Por ello no se entiende la necesidad de asistir a las que se encuentran en el vórtice del huracán y que difícilmente saldrán sin rasguño alguno.
Como diría el ínclito de Macuspana: de la calumnia siempre queda la ceniza.
Y más cuando se trata de temas concretos y que exhiben la corrupción y la connivencia de mandatarios, presidentes municipales, jefes policíacos y hasta fuerzas castrenses con quienes dicen combatir.
A la presidenta le ha dado buen resultado la estrategia contra el crimen al enviar al drenaje profundo la no política de abrazos, no balazos y que los responsables del plan nacional de seguridad estén decomisando toneladas de cocaína, millones dosis de fentanilo y precursores, además de desmantelar un centenar de laboratorios.
Difícil de comprender ir a donde es la mata del crimen y narcotráfico y, por otro lado, estar en donde las llamas queman el edén.
E-mail: jesusmichelmp@hotmail.com, Facebook Jesús Michel en Misión, Periodismo sin Regaños martes y jueves de 16 a 17 horas por Radio Cañón en el 760 de amplitud modulada.
