Pemex busca atraer 8 mil millones de dólares con nuevos contratos mixtos; Carso y Diavaz entre los interesados
Empresas mexicanas como Carso Energy y Diavaz figuran entre las interesadas en los contratos mixtos que Petróleos Mexicanos (Pemex) empezará a utilizar este año. De acuerdo con un documento interno al que tuvo acceso El Financiero, la petrolera estatal estima que podrá obtener más de 8 mil millones de dólares mediante la asignación de 11 contratos bajo este nuevo esquema.
Esa cantidad, equivalente a aproximadamente 143 mil millones de pesos, representaría casi una tercera parte del monto que Pemex adeudaba a proveedores y contratistas al cierre del primer trimestre de este año (404 mil millones de pesos), por lo que implicaría una entrada de recursos significativa para fortalecer sus finanzas.
Hasta ahora, al menos 11 compañías, tanto nacionales como extranjeras, han manifestado interés en participar en estos contratos conjuntos con Pemex. Entre ellas se destacan Carso Energy (de Carlos Slim), la australiana Woodside Energy, la británica BP, y la china Sinopec.
También figuran las mexicanas Consorcio Petrolero 5M del Golfo, Chame, Diavaz, CESIGSA y Jaguar, además de la británica Harbour Energy y la egipcia Cheiron.
De los 11 proyectos incluidos en esta primera ronda de contratos mixtos, siete están enfocados en la producción de petróleo, tres en gas natural, y uno requiere un nivel técnico particularmente alto.
En conjunto, se proyecta que estos desarrollos contribuyan con una producción de 69.4 mil barriles diarios de crudo y 609.5 millones de pies cúbicos de gas natural por día durante 2025.
Si bien estas cifras representan apenas el 4 % de la producción de líquidos y el 13 % de la producción de gas natural promedio durante los primeros cinco meses de 2025, se considera que estos aportes podrían ayudar a mitigar el descenso en la producción observado en años recientes.
El mayor flujo de ingresos se espera del campo Ixachi, localizado en Veracruz. Se calcula que la firma del contrato asociado podría significar para Pemex un ingreso de 5 mil millones de dólares.
Carso Energy se perfila como el principal postor para este proyecto, que podría aportar 18.7 mil barriles de petróleo y 157.3 millones de pies cúbicos diarios de gas en 2025.
El documento interno de Pemex sostiene que este modelo de contratación es clave para priorizar operaciones, acceder a fuentes alternativas de financiamiento y fortalecer capacidades técnicas.
“Estos contratos nos permiten complementar tanto la capacidad financiera como operativa de Pemex, además de atender asignaciones sin presupuesto asignado para 2025”, señala el reporte.
Expertos del sector consideran que esta estrategia debe analizarse dentro del marco de la crisis financiera y de producción que enfrenta actualmente Pemex.
“Dado el prolongado declive en la producción de petróleo y gas, el volumen que se prevé sumar este año no es suficiente para estabilizar la plataforma productiva. Sin embargo, estos contratos mixtos representan la herramienta más eficaz para incorporar nueva producción en un periodo relativamente breve”, explicó Arturo Carranza, especialista en temas energéticos.
Según los analistas, para alcanzar el objetivo presidencial de 1.8 millones de barriles diarios establecido por Claudia Sheinbaum, Pemex debe acelerar este tipo de esquemas.
“Es fundamental concretar estos 11 proyectos iniciales, pero se necesitaría multiplicar este modelo al menos por diez para realmente impactar la producción nacional”, opinó Oscar Ocampo, director de desarrollo económico del IMCO.
Si bien los 8 mil millones de dólares previstos mejorarían la liquidez de Pemex para enfrentar sus compromisos inmediatos, Carranza advirtió que en el mediano y largo plazo estos fondos deberían orientarse a fortalecer la exploración y producción.
