El adeudo de Petróleos Mexicanos (Pemex), que asciende a 404 mil millones de pesos, pone en jaque a miles de proveedores, principalmente micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs), alertó la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).
En un comunicado, el organismo indicó que la petrolera debe de reestructurarse para sanear sus finanzas y evitar llegar a acuerdos irregulares con sus proveedores para liberarles el pago.
“No podemos permitir que el cobro por servicios contratados derive en procesos opacos o condicionados. La legalidad, la transparencia y las buenas prácticas deben ser la norma, particularmente en una empresa que pertenece a todas y todos los mexicanos”.
La mandataria indicó que Petróleos Mexicanos ya ha pagado 147 mil millones de pesos a proveedores y su administración trabaja para cubrir la parte del pago que falta
Coparmex llamó al gobierno federal y a la dirección general de Pemex a transparentar el estado actual de los adeudos, establecer un calendario público de pagos y garantizar que ninguna empresa tenga que recurrir a prácticas irregulares para recibir lo que legalmente le corresponde.
La organización reconoció los esfuerzos del actual gobierno por sanear las finanzas de la empresa, pero advirtió que los pasivos acumulados responden a prácticas heredadas, como sobrecostos y contratos poco transparentes, que deben revisarse.
En este sentido, pidió renegociar o cancelar contratos excesivos firmados en administraciones anteriores, como ya ha ocurrido en otros sexenios.
La afectación se concentra en regiones clave para la industria energética, como Ciudad del Carmen, Tapachula, Hidalgo, Irapuato, Reynosa, Tampico, Veracruz y Tabasco. “Mientras no se cubra la totalidad del adeudo, miles de empresas seguirán en riesgo de cerrar. Cada factura no pagada representa una amenaza para el sustento de miles de familias”, advirtió Coparmex.
A pesar de haber pagado 147 mil millones de pesos en lo que va del año, Pemex mantiene una deuda con proveedores de proporciones que la iniciativa privada califica como “insostenibles”.
Además, la petrolera enfrenta una caída de 2.5 por ciento en sus ingresos por ventas y servicios, y una baja de 11.3 por ciento en su producción de crudo, lo que complica su panorama operativo.
Este escenario se da en el contexto del próximo plan de reestructuración de deuda de Pemex que será presentado por la presidenta Claudia Sheinbaum. Para Coparmex, esta medida debe ir acompañada de acciones estructurales que eviten prácticas nocivas dentro de la paraestatal.
“El impacto de no atender con urgencia estos adeudos está comprometiendo la viabilidad del ecosistema empresarial que ha respaldado la operación de Pemex durante años. México necesita una empresa sólida, pero no a costa del sacrificio de sus proveedores”, concluyó Coparmex.
