*Entre Olores de Aceites Esenciales, Como el Copal o la Mirra y un Sonido de Caracol…
*Cultivando la paz por Parte de la Fundación Infancia por un Mundo Mejor: Ekaterina Couoh
*Entrenando en la No Violencia Entre Diversos Seres Humanos
*Una Clase de Meditación Truncada por los Tambores, Cascabeles y Sonido de Caracoles
*Bebidas del Alma, y Cocina Regenerativa Invitaciones que Cuelgan de una Pared de Bambú
*El Disfrute: “Chilpayatl”, “Noyollo”, “Notlacayo, “Noihti, Kale, Xoconostle, y Menta
*El “Antigripal”, con Ciruela, Mango, Zarzamora, Limón y Chilcuague
*Y el Temascal Para Escucharse uno Mismo, al Cuerpo, a los Demás…
*En el Tepi o Cabaña de los Indios de América del Norte y los Baños Ecológicos
*Para el 26 de Julio se Tiene Programado “Cacao & Spirit Show Bajo las Estrellas”
SUSANA VEGA LÓPEZ
Al visitar Huerto Roma Verde te olvidas de la gran Ciudad de México porque entras a un lugar lleno de buena vibra; a un espacio donde tus cinco sentidos se agudizan; donde no se escucha el claxon o los motores de carros; donde las personas conviven y se encuentran por diferentes causas porque tienen un gusto en común: el interés por prácticas de sanación, de la medicina tradicional, de la comida no convencional, del café orgánico.
Si bien hay diferentes entradas, al ingresar por una estructura, un domo construido con garrafones de plástico color azul (de esos que alguna vez contuvieron agua con capacidad para 20 litros) y cruzar un pequeño puente, caminas por un suelo de tezontle que te lleva a diferentes sitios.
El olor a aceites esenciales, a copal o a mirra, salen a tu encuentro conforme caminas; el sonido del caracol tocado por una mujer llama la atención; degustar alguno de los brebajes y comer un pozole con tres tipos de zetas o un tamal de hongos en salsa verde, sorprende; saber de los productos de la agrotienda o tienda del huerto, es interesante.
Hay área de comida, de espacios para clases de meditación, yoga, conferencias, conciertos, danzas ancestrales y tiendas con diferentes productos como aceites, pomadas, esprays, jabones, cremas, shampoos, remedios para el tratamiento de ciertas enfermedades, ropa y mucho más.
En Huerto Roma Verde constantemente se organizan diferentes eventos como el Festival de Sanación que se llevó al cabo en días pasados donde se ofrecen actividades -ya sea gratuitas o de cooperación voluntaria-, talleres, expoventa y diferentes experiencias novedosas como la de “vibrani M” con tecnología vibroacústica o un temazcal que se arma al momento.
CLASES Y
EXPERIENCIAS
En este Festival de Sanación, la especialista en yoga y meditación, Ekaterina Couoh, dedicó una clase de esta práctica que busca la conexión profunda con el ser a través del cuerpo, mente, alma, espíritu para tener una mejor salud en todos los aspectos.
Entrevistada por Misión Política la joven, con un semblante apacible, mencionó que, la intención, fue para cultivar paz por parte de la Fundación Infancia por un mundo mejor.
“Creo firmemente que si cultivamos el estar individual podemos cosechar el estar colectivo con la paz interior, con bondad y paz para lograr una sociedad más amable”, dijo.
El yoga te invita a la aceptación y a la conexión con el presente; “nuestro cuerpo y mente cambia todo el tiempo porque estamos en movimiento constante; van a haber días en los que podemos hacer cosas de manera fácil y otros en los que no; hay que aprender a transitar el presente desde un lugar consciente; más que una exigencia es conectar conciencia con tu cuerpo y el momento”, afirmó Ekaterina y dijo que tu cuerpo no se adapta a las posturas sino que las posturas se adaptan a tu cuerpo.
Refirió que Ahimsa, palabra sánscrita que significa no violencia, es uno de los principios fundamentales del yoga por lo que se aprende a no lastimar y eso empieza desde tus sentimientos. Por ejemplo, preguntó, ¿cuándo no te sale algo, qué pensamientos llegan a tu mente?…
“Se trata de cultivar, de entrenar esa no violencia”, expresó.
Después, el maestro Carlos Suárez ofreció una clase de meditación que si bien sería con música específica no fue posible porque a esa misma hora los danzantes con sus tambores, cascabeles y sonido de caracoles rebasaron el sonido por lo que se concretó a guiar la clase sólo con su voz.
El conferencista Eros Quintero ofreció una plática sobre los hongos sagrados de México, micro y macro dosis.
BREBAJERÍA
Detrás de una larga barra pintada con colores rojo, naranja, azul, verde y café destaca un anuncio: Brebajería, bebidas del alma, y Floresta, cocina regenerativa que cuelgan de una pared de bambú.
Entre los brebajes a elegir -desde 40 a 80 pesos, se encuentra el “Chilpayatl”, que contiene aguacate, coco, almendra y plátano; el “Noyollo”, con papaya, fresa, frambuesa, clavo y limón; el “Notlacayo, con manzana, chabacano, canela, cúrcuma y pimienta; el “Noihti”, con apio, piña, kale, xoconostle, y menta; el “Antigripal”, con ciruela, mango, zarzamora, limón y chilcuague.
Puedes pedir que agreguen algunos extras como el extracto de reishi, cordiceps, ashgawando, melena de león o cola de pavo con un costo de 10 y 20 pesos.
También hay fermentos como la kombucha y el tepache; además de cerveza del huerto e hidromiel en 90 pesos, así como destilados varios: “chocolaj” (cacao y chile habanero); “suspiro de maguey” (pulque); raicilla; mezcal, tequilas; sotol y hongo reishi por los que se pagan 100, 120, 130, 150 y 200 pesos.
En cuanto a los cocteles (son más caros) está “muerte al atardecer azul o rojo” (absenta azul Icaro, vino espumoso, agua mineral, limón y frutilla; “mezcalita jamaica o tamarindo” (mezcal, Jamaica, canela, clavo y chile piquín); “margarita” (tequila joven, toronja, limón y absenta); “limón menta ron” (con miel de agave), entre otros brebajes o bebidas.
Cabe señalar que “absenta” es una bebida alcohólica con un toque de hinojo y anís; también se le conoce como ajenjo el cual tiene ligero sabor amargo. Se usa desde el siglo XVIII y su origen se da en Val de Travers, Suiza. Se convirtió en una bebida de culto por sus efectos psicotrópicos. Se dice que pintores como Van Gogh, Gauguin, Degas y Picasso, así como el escritor Óscar Wilde eran afectos al absenta para que les llegara la inspiración.
TEMAZCAL
El “Temazcal Ohnamiqui, Familia raíces de la tierra” se ofrece miércoles y domingos cada 15 días en Huerto Roma Verde, el cual trabaja “amorosamente” desde hace siete años; un temazcal nacido con el apoyo de abuelos y abuelas de tradiciones ancestrales de pueblos originarios, así como del apoyo directo de la Organización Raíces de la Tierra, se explica en un letrero.
Refiere que el temazcal es una ceremonia sagrada; un hospital antiquísimo donde los doctores son los cuatro elementos de la naturaleza (aire, agua, tierra y fuego); una casa; un espacio de comunidad visible e invisible que brinda apoyo, contención, amor incondicional y se escucha a uno mismo, al cuerpo, a los demás.
La invitación es abierta para ser parte -con respeto y corazón abierto- de esta medicina sagrada a la que van familias y personas de todas las edades. Para ello el asistente deberá registrar su llegada en la recepción del Huerto Roma y hacer una donación de 200 pesos por persona.
Se raja leña, se prepara té y se acomodan lonas para montar el temazcal y preparar el espacio donde todos son bienvenidos a participar en las labores previas. El cupo máximo es de 35 personas.
Además de llevar toalla, sandalias, ropa para un cambio a la salida, un cinto rojo (opcional), y ropa abrigadora para cuando sales del temazcal, existe un código de vestimenta. Mujeres: falda y blusa o vestido que cubra los hombros (no traje de baño). Hombres: short (no ropa interior).
También sugieren llevar alguna fruta y bebida para compartir; flores para adornar el temazcal (no es obligado); traer tu propio vaso, plato y cuchara que no sean desechables.
Se lee alguno de los beneficios de esta experiencia: mejora la circulación; libera toxinas; fortalece las vías respiratorias; ayuda a la buena salud; libera el estrés; relaja músculos; conectas con tu interior, con la vida, con la naturaleza en un espacio de introspección y rezo.
TEPI, CAMPORBANO,
BAÑOS ECOLÓGICOS
Un gran tepí o cabaña de los indios de América del Norte llama la atención. No hay gente ni nada ni nadie que informe su uso; en el mercado agroecológico o Camporbano conoces acerca de la producción pecuaria agroecológica que prioriza y fortalece el manejo del bienestar animal; te explican de la reducción en el uso de antibióticos y químicos que garantizan el consumo de proteína de alta calidad; y aprendes del cuidado en el manejo y trato digno de los animales.
Te aseguran que esta producción se basa en la administración de productos naturales y el fortalecimiento en la medicina preventiva; animales libres de sustancias que afecten la calidad del producto, la salud del animal y del consumidor final.
Se tiene cuidado especial en el sacrificio del animal para evitar el sufrimiento; los animales están libres de hambre, sed, desnutrición, dolor, lesiones o enfermedades; y libres de miedo y angustia; de incomodidades físicas y térmicas.
En cuanto a los baños, aunque parecen convencionales no lo son. Se lee que no hay desechos sólo recursos; que los residuos se procesan y los transforman en composta. Son ahorradores de agua y se conectan a un sistema de “biobolsa” o biodigestor que recicla y transforma el conjunto de desperdicios sólidos y líquidos en abonos y aguas limpias para riego.
Para ello, se pide al usuario no tirar solventes, grasas o pinturas ni arrojar toallas ni tampones en el escusado y; depositar el papel en el bote de basura.
Huerto Roma Verde se encuentra en la calle de Jalapa 234, en la colonia Roma Sur, en la CDMX, atrás de Plaza Cuauhtémoc, en donde también vives experiencias como la del próximo 12 de julio en donde habrá una práctica en conjunto de vibroacústica que conecta con la energía yin y una inmersión en hielo para cultivar la parte yan. Se deberá llevar traje de baño, sandalias, toalla, una cobijita o ropa abrigadora.
Y para que “despiertes a tu corazón y honres tu existencia”, el 26 de julio se tiene programado “Cacao & Spirit show bajo las estrellas” donde habrá un show de circo, cuencos tibetanos y música medicina en vivo. Aquí la aportación es de 550 o dos por mil pesos si pagas antes y 600 pesos en puerta.
Pero hay muchas más actividades qué hacer que no implican mayor gasto.
