Jugando con Fuego Desde la Casa Blanca 

NIDIA MARIN

¡Letal y manipulable…! 

En apenas cinco meses de haber asumido su segundo mandato en Estados Unidos el “agente naranja” exhibe su carácter maleable, cuando se trata de ser violento y, una vez más expone su beligerancia como norma, el conflicto como pan de cada día y la paz para el mejor postor.

A punto de que se cumpliera medio año de su retorno a la Casa Blanca, su país, los aledaños y los lejanos, viven las tragedias propiciadas por un dizque gobernante que hoy tiene al mundo en vilo, porque él es quien determina cuándo, dónde y a qué horas.

Se había tardado, ya que durante su primera administración apenas tomó posesión el 20 de enero de 2017, dijo que Estados Unidos continuaría implicado en la guerra y anunció el incremento de tropas. Al día siguiente lo cumplía.

En aquel tiempo (¡qué casualidad con lo recientemente sucedido!) sostuvo una llamada con el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, en la cual hablaron (¡qué chiripazo!) sobre Irán, Isis y el proceso de paz entre israelíes y palestinos.

Aquello no fue todo, exhibiría sus intereses a lo largo y ancho de la nación y del mundo. 

Hoy también. Pareciera que ya es su manía, puesto que actualmente tiene al mundo con el alma en un hilo. Sí, cinco meses después de haber tomado posesión en su segundo mandato ordenó los bombardeos a Irán, presuntamente sólo a las instalaciones nucleares de aquel país, apenas unos cuantos días después de instruir atacar en las calles de las ciudades de Estados Unidos a los trabajadores mexicanos en aquella nación (con o sin visa) y de realizar miles de deportaciones.

Hoy, como ayer, hay ira y sangre derramadas debido a sus órdenes. Son un cúmulo los actos de represión llevados a cabo dentro de Estados Unidos y las constantes agresiones contra los países limítrofes: México y Canadá, así como el actual remate: ¡Vamos a la guerra! Y unos días después… ¡Se acabó la guerra!

 Nada nuevo, pero como siempre, mucha zozobra en el ambiente mundial. 

IRÁN: LA TEOCRACIA

GUERRERA DE HOY

Y como en Irán el estilo de gobierno es “hasta que la muerte nos separe”, ya que se trata de una teocracia (parecida a la autocracia en ciernes hoy en México). Desde 1979 cuenta con un sistema mixto, donde el ejecutivo, el legislativo (o parlamentario) y el judicial están supervisados ​​por varios órganos del clero, sólo uno manda y… ordena.

Así está desde hace más de 40 años, ya que el primer gobernante clerical fue el ayatolá Ruhollah Jomeini, el cual derrocó al Sha Mohammad Reza Pahlevi (quien por cierto vino a México donde lo conocimos). Tras su derrocamiento arribó el ayatola Alí Jamenei en 1989 hasta la fecha, quien también permite tras bambalinas contar con las mortíferas bombas atómicas, además de haber ordenado lanzar 30 misiles contra Israel, al meterse entre las patas de los caballos en apoyo a Palestina.

Hoy, tras los ataques ocurridos contra Irán, ordenados por el letal “agente naranja” y mientras el mundo se prepara para una guerra, (que una mayoría de naciones rechaza), Israel continúa en su labor destructiva.

El daño está hecho y la ira desatada, mientras el destructor por antonomasia decide si dispara o hay paz. Y en esas estamos en el mundo, en una tensión sin final en la denominada “paz a medias”, en la cual hay una ausencia parcial de conflictos, pero prevalecen las tensiones, no existe una guerra directa, pero sí la persistencia de inestabilidad y desconfianza.

Y como Jerusalén es, ayer y hoy, la manzana de la discordia y su soberanía sigue siendo reclamada por los judíos, los islamitas, los cristianos y sus músicos de acompañamiento, deberían dejar en paz esa tierra santa, para que permanezca como un lugar de todos y para todos, donde cada cual acuda libremente a sus respectivos sitios sagrados. 

Como escribió Marta Gómez la letra de la canción “Para la Guerra Nada”:

“Para el viento, un rehilete / Pa’l olvido, un papel / Para amarte, una cama/ Para el alma, un café

“Para el viento, una cometa / Para el lienzo, un pincel / Para la siesta, una hamaca / Para el alma, un pastel

“Para el silencio, una palabra / Para la oreja, un caracol / Un columpio pa’ la infancia / Y al oído un acordeón / ¡Para la guerra, nada!”

 

 

 

Acerca de misionpo 18941 Articles
Noticias nacionales e internacionales. Investigación y reflexión política.