Punto de Vista
Por Jesús Michel Narváez
Tomar las riendas de un brioso cordel desbocado, solamente los entrenadores. Los jinetes que hacen millonarios a los pobres o pobres a los millonarios, apenas si saben dominar el caballo en los óvalos donde los acicatean y fuetean para que respondan.
Después d su viaje a Canadá, en donde por razones de causa mayor no pudo entrevistarse personalmente con el presidente Trump, la mexicana fue durante criticada por, ahora sí hay que admitirlo, por quienes obedecen a corrientes pagadas por los adversarios de la cuatroté, que optaron por difundir “Trump planta a Sheinbaum”.
Más allá de las interpretaciones, a la presidenta mexicana le fue bien, por lo menos eso se nos informa, porque mantuvo reuniones bilaterales con algunos de sus pares y otros representantes de diversos países.
Su retorno al país que gobierna de manera clasista, mostró que andaba como galló de pelea en corral: encabritada.
Su mañanera para el pueblo bueno, fue una muestra de que sabe jalar las orejas cuando le brincan las trancas. O eso pareció.
Sus dos mensajes importantes tuvieron destinatarios. Sin importar el orden, a Octavio Oropeza no solamente le corrigió la plana, lo desmintió. El exdirector de Pemex, empresa que llevó a Pemex al precipicio, Octavio Oropeza hoy año y señor en el Infonavit, mintió al afirmar que quienes se apoderaron de viviendas de trabajadores que cotizaron en el organismo y que están ocupadas por invasores se les brindará -sin condicionante- la opción de que compren, paguen renta baja y finalmente se hagan propietarios, lo que se convierte en delito de despojo y legaliza la invasión, provocó la corrección presidencial quien, confirmó que la propiedad privada está “asegurada” y se encuentra en el texto constitucional.
El vocablo “asegurada” genera dura. Se utiliza para exponer que una propiedad está asegurada contra daños, destrucción total y corresponde a la compañía que vendió el seguro, pagarlos. El otro, el grave, es el que aplica cuando la autoridad fiscal, administrativa y policial señala que equis lugar esta “asegurado” en virtud de haberse cometido en ella algún delito, ser una casa de seguridad, haberse instalado un laboratorio clandestino o se usara para producir drogas. Es larga la lista.
Se diría que las anotaciones son nimiedades. No es así.
En este mismo espacio le comenté ayer:
Si la presidenta mexicana ordenó regalar lo que no es suyo, ¿no es acaso un despojo?
Ahora si Romero solamente la emboleta para hacer sentir que cuenta con todo el respaldo de la mandataria, bueno sería que lo aclarara. Si niega la instrucción, cumplirá con la protesta de respetar la Constitución y las leyes que de ella emanan. Si opta por lo contrario, confirmará ser la alumna más avanzada del personaje que ha enviado en repetidas ocasiones al diablo a las instituciones.
Y, grave sería que copiara la frase: a mí no me vengan que la ley es la ley.
Por sus palabras, entiendo que respetará la Constitución.
El otro jalón de orejas está dirigido, particularmente a Layda Sansores y su par, Alejandro Armenta. Los mandatarios de Campeche y Puebla decidieron, por sus pistolas, proponer iniciativas que, por supuesto fueron aprobadas por sus empleados que cobran como diputados locales, en las que el fondo profundo tiene una definición: ataque a la libertad de expresión o, coloquialmente hablando, imponer la censura en medios de comunicación, tradicionales o digitales, a los que se les prohíbe “denostar”, “atacar”, “hacer campañas en contra de los gobiernos” y a quienes desacaten la reforma les pera la cárcel.
Sheinbaum, sin mencionar nombres, expresó que en su gobierno nunca se ejercerá la censura.
Merece un aplauso.
Claro que la censura no es solamente impedir las críticas. La censura letal es el negar a los medios críticos, tradicionales o digitales, la propaganda política.
El objetivo es que quienes no son millonarios se vean obligados a cerrar sus medios. Y corresponde a Alfonso Brito, titular de la Coordinación de vinculación e información, tomar las decisiones y anunciar el fallecimiento de decenas de medios críticos y apoyar abiertamente a los que publican y difunden loas al “trabajo” gubernamental.
Eso es, CENSURA.
Quizá la presidenta no lo considere así, aunque se una verdad de Perogrullo.
E-mail: jesusmichelmp@hotmail.com, Facebook Jesús Michel y en Misión, Periodismo sin Regaños martes y jueves de 16 a 17 horas por Radio Cañón en el 760 de amplitud modulada
