Empresarios estadounidenses dijeron que los constantes cambios en las políticas comerciales interfieren con su capacidad de planificar incluso al corto plazo, frenando potenciales contrataciones e inversiones, con lo que la economía nacional «está entrando en otro verano incómodo», según reporta el diario ‘The Wall Street Journal’.
John Starr, propietario de UltraSource, importador y fabricante de tecnología para el procesamiento de carne en Kansas City, Missouri, le dijo al medio que no contratará más personal o inyectará más capital en su negocio «hasta tener claridad sobre los aranceles» establecidos por el presidente Donald Trump a las importaciones que llegan a los Estados Unidos.
En ese sentido, el medio señala que la incertidumbre sobre la legalidad de esta política comercial y la falta de certeza sobre cuáles serán finalmente los países y productos afectados y a qué porcentaje, ha golpeado a un economía ya de por sí con un crecimiento lento y un mercado inmobiliario en desaceleración.
En comparación con el año pasado, la Reserva Federal, pese a las presiones de Trump, se muestra más reticente a recortar los tipos de interés debido a la preocupación de los funcionarios por estos nuevos riesgos inflacionarios, añade el artículo, lo que agrava el cuadro.
«El desenlace de esto depende de lo que Trump decida hacer, y, francamente, creo que ni siquiera Trump sabe qué hará», le dijo al diario Christopher Thornberg, socio fundador de la firma Beacon Economics en Los Ángeles.
Sin embargo, apunta el Wall Street Journal, la mayoría de los economistas creen que las perspectivas de una recesión en EEUU son mayores que a principios de año, especialmente porque «las empresas no están contratando» y porque el consumo podría desplomarse debido al aumento de precios de los bienes, como consecuencia de los aranceles impuestos por Trump. Sputnik
