Contradicciones ¿de quién?

Punto de Vista

Por Jesús Michel Narváez

En todos los gobiernos del mundo, democráticos, autócratas y hasta dictaduras, se forman gabinetes o grupos de asesores que desarrollan el análisis de los temas importantes para cada uno de ellos. Son especialistas en prospectiva y retrospectiva. Hilan fino hasta encontrar la punta de la madeja. Están informados de la realidad, de los enjuagues que realizan los adversarios, los amigos y los compañeros. En tiempo y forma descubren las conspiraciones y las frenan de golpe con argumentos válidos y no con decisiones surgidas del hinchado hígado y la mente hirviendo.

En México, los gobiernos han conformado su conjunto de asesores con quienes no solamente comulgan con lo que piensan quienes están al frente del país, sino incluso, contratan a críticos para saber cómo contrarrestar las acciones que pudieran desestabilizar sus mandatos.

Por supuesto, eso era antes de la llegada de Andrés Manuel López quien se nutría de los “otros datos” que nunca mostró y tampoco inclinaban la balanza a su favor. La verdad afloraba una y otra vez y ante la imposibilidad destruirla, atacaba a los críticos y los colocaba en el costal de los orgánicos.

A la presidente mexicana le gusta que el alegren el oído y que todas las opiniones giren en torno a su “abrumadora popularidad”. Es la escuela de su mentor y como la alumna más destacada y prometedora para mantener un inexistente legado, se ha enconchado en dos frases: a México se le respeta… y la soberanía no se vende.

Durante su mañanera del martes, prácticamente exigió al gobierno de Estados Unidos explicaciones sobre el difundido acuerdo logrado por Ovidio Guzmán con el Departamento de Justicia en base al cual 17 miembros de su familia, incluida su madre, fueran aceptados en la Unión Americana y ello supone que tomó clases del bel canto y tuvo la capacidad de extraer de su garganta no uno sino 5 Do de pecho. Solamente Pavarotti tenía ese alcance en los tiempos modernos.

¿Además del tono de DO, en qué otro lanzó la voz?

Algo importante debe haber obtenido por ser tan “extraordinario operista”. 

Y ese algo es lo que preocupa a la presidenta, a los cortesanos de Morena en el Congreso y en los gobiernos estatales. 

En este mismo espacio decíamos a finales de la semana pasada, que el retiro de las visas por parte del Departamento de Estado a la gobernadora de Baja California y su esposo, era la punta del iceberg. Y en lugar de dejar el tema en manos de la Fiscalía General de la República, la mandataria mexicana optó por convertirse, prácticamente, en su abogada defensora y no de oficio. Siguió la línea marcada por su antecesor con respeto al gobernador de Sinaloa y al ex de Chiapas, a quien hasta inmunidad diplomático le otorgaron.

La impresión que se concibe por la exigencia a Washington, denota preocupación y temor.

Estados Unidos es libre y soberano y, aunque no se acepte, tiene más poder del que se supone y otros gobernantes sí muestran respeto. No se tiene que pedir. Simplemente se gana y punto.

Para el sistema de seguridad de la Unión Americana tiene más valor lo que le informan los criminales sometidos a proceso que mantenerlos en las cárceles.

Convertidos en testigos protegidos, tienen la capacidad de enlodar o denunciar a los más encumbrados. No solo de México, sino de aquellos con quienes tuvieron relaciones “comerciales” que les permitió establecer “lazos irrompibles”.

¿Qué nombres, que acciones, cuándo se realizaron y en dónde pudo haber revelado el criminal confeso?

La duda enferma hasta que mata. 

Si como se presume podría involucrar a personajes del pasado gobierno, se entiende que el nerviosismo se haya apoderado de los sucesores. El te de tila no les dará la calma que requieren. Se necesita de algo más.

La afirmación de la presidenta mexicana de que el probable acuerdo con el criminal es una contradicción, está fuera de lugar. Lo importante para el gobierno del republicano es llegar a los peces gordos. Se aburrió de jugar con los charales y los ajolotes.

Es lo que no se entiende en Palacio Nacional y el clamor de la defensa de la soberanía y la exigencia de respetar a México genera aplauso solamente en sus cortesanos. 

¿Dónde está el equipo de asesores?… ¿dónde está el jefe de la oficina de la Presidencia? … ¿Dónde está el embajador de México en Washington?

¡Qué la ciencia responda! (ojo, se escribe ciencia, no científica).

E-mail: jesusmichelmp@hotmail.com, Facebook Jesús Michel, X @misionpolitica y en Misión, Periodismo sin Regaños martes y jueves de 16 a 17 horas por Radio Cañón en el 760 de amplitud modulada.

 

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