El Gobierno de Ecuador declaró el jueves persona non grata a la embajadora de México en el país, Raquel Serur, tras comentarios del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador sobre el país y el proceso electoral que se desarrolló durante el año 2023, según se informó en un documento la cancillería ecuatoriana. Con lo cual las relaciones de México con Perú, Argentina y Ecuador se encuentran en uno de sus peores momentos.
El Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana apuntó como motivo a las declaraciones del presidente López Obrador sobre las elecciones de 2023 en Ecuador, así como en torno al asesinato del candidato presidencial Fernando Villavicencio, las cuales calificó de “muy desafortunadas” en el comunicado.
López Obrador habló sobre Ecuador en su conferencia matutina del miércoles en la que señaló que la candidata ecuatoriana Luisa González, protegida del expresidente Rafael Correa, fue vinculada injustamente con el asesinato de Villavicencio y culpó a medios de comunicación a los que calificó de corruptos.
“En el contexto de las recientes y muy desafortunadas declaraciones del presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, sobre las elecciones de 2023 en el Ecuador y el asesinato del candidato presidencial Fernando Villavicencio, el Gobierno de la República del Ecuador ha decidido, de conformidad con el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, declarar ‘persona non grata’ a la Embajadora de México en Quito, señora Raquel Serur Smeke”, se lee en el comunicado.
De acuerdo con información que el Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana de Ecuador, la representante mexicana deberá abandonar el territorio en breve plazo. No obstante, la medida “no significa romper relaciones diplomáticas” entre los países involucrados.
“El Ecuador se encuentra aun viviendo el luto por ese lamentable hecho que causó conmoción en la sociedad ecuatoriana y atentó contra la democracia, paz y seguridad. El país continúa enfrentando al crimen organizado transnacional, que amenaza al Estado, sus instituciones democráticas y su población”, continuó el documento.
En el último párrafo del comunicado en donde se dio a conocer la declaración, el gobierno ecuatoriano reiteró “su compromiso” por el respeto a la dignidad y la soberanía de su Estado. Al respecto, hicieron énfasis en el “principio fundamental de no intervención en los asuntos internos de otros Estados”.
