Ciudadanos de 9 Alcaldías, Pagarán los Platos Rotos

*Ignora Claudia Sheinbaum a Quienes Derrotaron a sus Candidatos

*Nuevos Alcaldes Serán Limitados en Recursos y en Obras Públicas

*El Cambio de Color en las Patrullas, un Decisión con Doble Filo

*Recolección de Basura, Seguridad, Luminarias y más, Escasearán

Por Joel Armendáriz

Llegó el tiempo de quejarse. La razón es simple: cuando los 9 alcaldes de oposición que ganaron en la Ciudad de México y desplazaron a los de Morena, asuman su responsabilidad, los que pagarán los platos rotos en los pasados comicios, serán los habitantes de Álvaro Obregón, Miguel Hidalgo, Azcapotzalco, Coyoacán, Cuajimalpa, Cuauhtémoc, Magdalena Contreras, Miguel Hidalgo, Tlalpan y Benito Juárez, quienes gobernarán 4.5 millones de habitantes. La mitad de la población.

Las exigencias de Lía Limón, Margarita Saldaña, Giovani Gutiérrez Adrián Rubalcava, Sandra Cuevas, Luis Gerardo Quijano, Mauricio Tabe, Alfa González y Santiago Taboada, no gustan a la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum y ya se advierte que serán rechazadas y en cambio, se impondrá la “mano dura” para impedirles cumplir con sus promesas de campaña.

Los opositores tienen como prioridad dos temas sensibles: agua y seguridad.

Desde ahora se han dado respuestas evasivas y contradictorias a la democracia. Una de ellas: todas las patrullas de la Secretaría de Seguridad Ciudadana bajo el mando de Omar García Harfuch, serán pintadas de guinda.

La propia jefa de Gobierno hizo el anuncio que llevará al cambio total de la cromática oficial.

Aunque no se dijo, presuntamente las Alcaldías cuyos titulares sean de la alianza PAN-PRI-PRD, también serán remozadas bajo el mismo color. Ello contradice la libertad del elector y la confusión estará a la vista, aunque los resultados podrían resultar fatales para las siguientes elecciones en 2024.

Lo que sí se ha denunciado por parte de los opositores a través de sus voceros -hoy es Lía Limón-, es que no se les destinarán recursos “extra” para realizar obras y recuperar espacios verdes. Tampoco les agilizarán los trámites que deben iniciar y después obtener la autorización del gobierno central, en materia de construcción y vialidades. La recolección de basura seguirá controlada por el Sindicato Único de Trabajadores de la Ciudad de México, Sección Limpia, lo que pronostica que en las 9 Alcaldías se acumulará por retraso en el paso de camiones por “instrucciones superiores”.

¿Qué esperarán los ciudadanos?

Si no recapacitan las autoridades del gobierno central, habrá una crisis de gobierno. Porque sin diálogo será imposible avanzar en las acciones que beneficien a los “que son fifís”, porque ellos y ellas viven en las Alcaldías que ganaron las oposiciones.

DENUNCIA PENAL CONTRA EL PORRO

Después de la agresión que recibieron los oposicionistas, éstos presentaron una denuncia penal en la Fiscalía General de la Ciudad de México en la que responsabilizan al secretario de gobierno, Martí Batres, a quien la vocera en turno llama “porro”. La respuesta de la autoridad no se conoce.

Mal inicio en la transición. Con dos meses de retraso, comenzó el pasado primero de septiembre y en solamente 30 días tendrá que concluirse.

Imposible revisar todo lo que hicieron en tres años los derrotados. Seguramente durante el paso de los primeros meses habrá hallazgos que sorprendan. Por lo pronto, los que lleguen y visten la etiqueta de opositores, serán sometidos a “observación personalizada”.

Sin embargo, quizá eso sea lo de menos. Quizá hasta resulte positivo. Los opositores tienen la oportunidad de demostrar que gobernarán para los ciudadanos y no para los cuates.

Sin embargo, la problemática que prevalecerá es que el gobierno central, a través de las bancadas de Morena y aliados en el Congreso Local, no aprobará recursos para atender los reclamos de los ciudadanos que emitieron su voto por el cambio.

Tendrán, los 9 alcaldes, 4 mujeres, que actuar con inteligencia y sobreponerse a las restricciones económicas, de apoyos para obras necesarias y urgentes; evitar la burocracia y frenar el coyotaje que se ha manifestado, sobre todo, en Miguel Hidalgo y Coyoacán.

No será tarea fácil. Porque no podrán decirles a sus electores que no cuentan con dinero ni para el Presupuesto Participativo que, con todos sus defectos, ha permitido realizar adecuaciones en diversos ámbitos gracias a las propuestas de los habitantes de las Alcaldías en cuestión.

Tendrán que enfrentar la presencia de ambulantes que fueron retirados de cuando menos cinco de las que gobernarán. Y no será extraño que sean enviados, patrocinados y protegidos, por el segundo en el mando del gobierno central. Intentar frenar la violencia en Barrio Norte, en Álvaro Obregón o en Tepito y la Buenos Aires en la Cuauhtémoc sin contar con una policía a modo, será otro de los retos por enfrentar.

¿Cómo decirles a los ciudadanos: no puedo dotar de agua tu colonia?… tampoco puedo mandar patrullas porque no tengo policías?

Es la represión política, no contra los vencedores en los comicios, sino contra los ciudadanos que les perdieron la confianza a los representantes de Morena y que hicieron estallar la crisis política en las oficinas de Claudia Sheinbaum y del presidente de la República quien, por cierto, considera la Ciudad de México como propiedad personal.

Los que habitamos en alguna de las 9 alcaldías que estarán -todavía no asumen el cargo- en las cuales ganaron los opositores a Morena, debemos estar preparados para lo peor. Y ya es decir.

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