INSABI, Ente Disfuncional: no Tiene Proyecto Para Distribuir los Fármacos

*Almacenados el 20 por Ciento de los Medicamentos

*Logística Inexistente; la Alerta, sin Tomarse en Cuenta

*Dos Largos Años y 116 Semanas de Inútil Esperanza

Por Alberto Almazán

Durante dos años, la escasez de medicamentos en el sector salud –que también afectó a los proveedores, fabricantes, distribuiros y cadenas de farmacias-, ha sido una pesada losa para el Gobierno federal. En aras de combatir la corrupción, instrumentó una sola ventanilla de compra: la Oficialía Mayor de la Secretaría de Hacienda.

A través de un decreto se canceló la operación que había organizado y mejorado el Instituto Mexicano del Seguro Social. Las compras consolidadas de fármacos para el sector salud se realizaba mediante licitaciones internacionales y en las que participan decenas de proveedores y distribuidores. Al tiempo que el Gobierno desmantelaba la “red” de corrupción y vetaba a cuando menos 5 farmacéuticas, canceló el Seguro Popular y lo convirtió en el Instituto de Salud para el Bienestar sin que existieran reglas de operación, lo que ocasionó el desabasto en la red de clínicas y hospitales operaba el novedoso sistema que beneficiaba a cerca de 50 millones de personas que no cuentan con seguridad social.

Al nuevo y disfuncional organismo para la salud se le encomendó la compra de fármacos tanto a nivel nacional como internacional. La Presidencia de la República presumió el acuerdo con la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS) a través de la cual se adquirirían los medicamentos de las casi 14 mil claves que utiliza el sector de salud pública.

El proceso es lento, no obstante que UNOPS cuenta con certificaciones de estándares mundiales y ha trabajado en la compra de medicamentos en América Latina y México.

Además, cuenta con un Observatorio Regional de Precios de Medicamentos, que le permite comparar los precios de fuentes oficiales en 21 países, a fin de lograr el mejor uso del gasto público, según la información oficial de la ONU. (También fue contratada por México para la venta del avión presidencial y el presidente llegó a informar que había ofertas hasta por 130 millones de dólares… nunca se concretaron).

El caso que amenaza con un nuevo escándalo en el Gobierno federal es que en las farmacéuticas ubicadas en México se encuentran 20 por ciento de la compra consolidada total de medicamentos para el año 2021.

La Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica (AMIIF), en voz de su director ejecutivo, Cristóbal Thompson, señala que las empresas que conforman este organismo “han detectado un cuello de botella que debe resolverse a la brevedad”.

¿Y en qué consiste el atorón? : Hasta el momento no se cuenta con una explicación formal, sin embargo y de acuerdo con la información que han recabado los asociados de AMIIF, el problema se debe a que la autoridad responsable no ha generado los contratos ni emitido los lineamientos formales para dichos operadores logísticos en materia de recepción, resguardo y destino final de los medicamentos, generando una situación pueda repercutir en retrasos para que los insumos lleguen a las instituciones de salud y eso derive en una potencial interrupción de tratamientos para las y los pacientes.

INSABI DESCONETADO DE LA REALIDAD

Sin buscar el amarre de navajas, la conducta del director del INSABI, Juan Antonio Ferrer Aguilar –segundo en el cargo en solamente 2 años-, está desconectada de la realidad. En un comunicado, la AMIIF señala: “AMIIF ya notificó sobre esta situación al INSABI, responsable de coordinar a los operadores logísticos, y a la UNOPS, quien conduce el proceso de negociación y compras; a quienes además se les plantearon propuestas para subsanar estas dificultades a la brevedad. Por ejemplo:

Permitir, como alternativa, que las empresas que ya fueron adjudicadas entreguen directamente los insumos en las unidades médicas y hospitalarias.

Esto permitiría avanzar en la meta de abastecer a las diferentes instituciones.

Se liberarían tiempos que podría aprovechar la autoridad para finalizar la homologación y formalización de sus acuerdos y procesos con los operadores logísticos.

Tanto para entrega de medicamentos a operadores logísticos como para entregas directamente a las instituciones de salud, se recomendó que la autoridad proporcione un Programa de Entregas semestral o anual, que muestre la demanda desagregada de medicamentos por institución, con el cual todos los miembros de la cadena de abasto podrían alinear su planeación y organizarse para realizar las entregas puntuales y favorecer así la optimización del abasto.

Hasta el momento AMIIF no ha tenido una respuesta por parte de las autoridades, subraya en su comunicado.

Largos 27 meses con desabasto de fármacos. Largas 116 semanas de espera. Y los pacientes con enfermedades crónicas o niños con cáncer, mueren y no precisamente por la pandemia de Covid-19. Fallecen porque sus tratamientos han sido interrumpidos y porque en los hospitales de, Salud,   IMSS, ISSSTE, Pemex, CFE, Marina y Defensa, no se han surtido los tratamientos a que se encontraban sometidos.

Hoy, con el 20 por ciento de los medicamos adquiridos en la compra consolidada para 2021, no hay quien los distribuya.

La disfuncionalidad de un organismo a toda su capacidad.

¿Esperará el señor Ferrer a que los medicamentos caduquen?

Oficialmente, el Gobierno de la República no ha abordado el tema. Pero el escándalo está a la vuelta de la esquina.

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