Con Represión no se Resolverá el Problema del Agua Entre México y EU

Los Dados de Dios

*Los Eternos Adeudos Hídricos al Vecino País

*La Comisión Internacional de Límites y Aguas

*La Sequía en Nuestra Nación y la Presas Semi Vacías

*Relaciones Exteriores Debe Actuar con Habilidad

Por Nidia Marín

Luego de que en 1928 México perdió el Río Bravo que antes era mexicano, vía el Tratado de Guadalupe, de cierta manera se le dijo adiós a buena parte del agua.

Son casi ocho generaciones de mexicanos las que han tenido que padecer la problemática en la materia entre Estados Unidos y México.

El 3 de febrero de 1944 fue firmado el Tratado de Aguas Internacionales entre México y Estados Unidos. Establece que México asigna agua a Estados Unidos del río Bravo, y Estados Unidos asigna agua a México del río Colorado.

Específica que la contabilidad en la entrega de agua a los Estados Unidos se lleva por ciclos de cinco años consecutivos y, en caso de sequía extraordinaria, los faltantes que hubieren ocurrido se reponen en el ciclo siguiente.

El tratado también menciona que, cuando la capacidad asignada a Estados Unidos en las presas internacionales se llena con agua de su propiedad, en ese momento termina el ciclo y todos los faltantes se consideran totalmente cancelados.

Los encontronazos han sido constantes, no sólo entre gobiernos, sino como sucede actualmente entre agricultores en contra de que se le siga entregando agua al vecino país, cuando para sus tierras no hay suficiente.

Antes ocurrieron otros. Por ejemplo: El ciclo 24 terminó el 26 de septiembre de 1992, porque la capacidad de los EU en las dos presas internacionales se llenó con agua de su propiedad.

Ha quedado asentado también que el ciclo 25 concluyó el 27 de septiembre de 1997 con un faltante de 1,264 millones de metros cúbicos (Mm3) que se fue acrecentando durante el ciclo 26, hasta alcanzar la suma de 1,775 Mm3 en el segundo año de este ciclo, lo que ocasionó negociaciones intensas entre ambos países, donde México argumentó que padecía sequía extraordinaria en la cuenca del río Bravo y que por dicha razón no podía cumplir con el tratado.

A su vez Estados Unidos acusaba a México de hacer un manejo doloso en la operación de sus presas, reteniendo el agua en las mismas.

La posición de Estados Unidos quedó expresada en una nota diplomática del Departamento de Estado, y, la de México, en la respuesta de la Secretaría de Relaciones Exteriores, intercambiadas en 1999, narran los expertos.

Recomiendan que para evitar este tipo de conflictos entre los dos países es necesario recordar lo que escribe Samaniego López (2006), en la página 119:

“Si el asunto de los ríos internacionales no se atiende ni se entiende debidamente, los demás temas de la agenda internacional se verán enturbiados por las aguas compartidas”.

En 2010 la Sección mexicana de la Comisión internacional de Límites y Aguas entre México y los Estados Unidos (CILA), informó que, en seguimiento del análisis y evaluación de las condiciones hidrológicas del sistema del Río Bravo, el Comisionado mexicano Roberto F. Salmón Castelo y el Comisionado estadounidense Ed Drusina, “han determinado la conveniencia de reducir el nivel de extracción en la Presa Internacional Falcón y mantener la extracción actual en la Presa de La Amistad”.

Ambos comisionados tomaron tal determinación teniendo en cuenta la evolución que han tenido los niveles y extracciones de las Presas Internacionales, así como de las presas mexicanas Venustiano Carranza, sobre el Río Salado, Las Blancas sobre el Río Álamo y el Cuchillo y Marte R. Gómez, sobre el Río San Juan, así como el comportamiento de las lluvias y escurrimientos en la parte media y baja de la cuenca del Río Bravo.

En tal sentido, aquel año, los comisionados han acordado que las extracciones de la Presa Falcón se reduzcan de 240 a 100 m³/s, a partir de las 15:00 horas del 22 de octubre de 2010 y se mantenga la extracción de 120 m³/s en la Presa La Amistad.

En el estado de Chihuahua hay once presas. Varias están a cargo de la Conagua:  La Boquilla, Francisco I Madero (o Las Vírgenes) , Luis L. León (o El Granero), Abraham González, Las Lajas, El Tintero, Chihuahua, El Rejón, San Gabriel, Pico del Águila y Piedras Azules.

Para cumplir con el pago de agua a Estados Unidos, la semana pasada el gobierno federal se ordenó extraer agua de las presas de Chihuahua (511.9 millones de metros cúbicos), a lo que se opusieron los agricultores, por lo cual fueron reprimidos por la Guardia Nacional.

Pero el problema es real las presas no tienen suficiente agua. De acuerdo a datos oficiales, hasta el 10 de julio de este año 2020, la disponibilidad de agua en presas de almacenamiento para riego es de 46,423 hm3; es decir 101 hm3 menos respecto a la decena anterior y 581 hm3 más respecto al 2019 en igual fecha decenal (se mide cada 10 días).

Este informe oficial señala que en las variaciones porcentuales, 54 presas del país, presentan niveles por arriba del 50%, 56 entre el 20 y 50% y 28 presas con niveles por debajo del 20% de su capacidad.

Las presas con mayores porcentajes de almacenamiento a la fecha son: La Calera, Guerrero con 100.0% y Jocoque, Aguascalientes, con 96.7%, mientras que Ignacio R. Alatorre, Sonora y Abelardo Rodríguez Luján, Sonora presentan los porcentajes más bajos de almacenamiento con menos del 10%.

Además, precisa: La región sur presenta el mayor porcentaje de almacenamiento a la fecha con el 33.5% y la región noreste el menor con el 18.7%. La máxima evaporación se presentó en Luis L. León, Chihuahua, con 18.2 mm. y Adolfo López Mateos, Sinaloa registró el máximo valor de lluvia con 175.0 mm.

Queda claro, con represión no se va a resolver un conflicto tan serio. Es relaciones Exteriores la que debe actuar.

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