Crisis Financiera en el Narcotráfico del Mundo Debido a la Pandemia

Los Dados de Dios

*Los Cárteles Furibundos de Coraje Ante el Encierro

*No Buscan Quién se las Debe, Sino Quien se las Pague

*Pérdidas Cuantiosas Registradas en los “Negocios”

*Sobre Todo en Venta de Cocaína, Heroína y Drogas Sintéticas

Por Nidia Marín

Cuando pensábamos que no podía ser peor que el periodo de cuatro meses de encierro que estamos viviendo en la Ciudad de México, con mucho la entidad más afectada por la pandemia, ocurre el atentado en contra del titular de Seguridad Ciudadana, Omar García Harfuch. Sí los narcos andan que trinan de coraje.

¿Por qué en estos momentos? Tal vez la respuesta la dio sin querer, o queriendo, la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC) hace unos días.

En el informe preparado por la Red Global de Investigación de dicho organismo, (dado a conocer el 26 de junio pasado) señala que las medidas implementadas por los gobiernos para contrarrestar la Covid-19 “afectaron a todos los aspectos de los mercados de drogas ilícitas, desde la producción y el tráfico hasta el consumo”.

Así, mientras varios países reportaron escasez de diversas drogas en la venta minorista, incremento de precios y reducciones de la pureza, por lo cual los consumidores cambiaron de sustancia, en otros accedieron al tratamiento de adicciones.

El asunto del atentado pues, no sólo es una probable venganza del Cartel Jalisco Nueva Generación en contra de García Harfuch, sino las pérdidas que en sus “negocios” han registrado, porque el confinamiento ha obstaculizado la venta de opiáceos desde los principales países productores.

Y sí, adivinó. El 95% de todos los opiáceos ilícitos tienen su origen en solo tres países: Afganistán (82 %), México (8 %) y Myanmar (7 %). “La oferta de precursores para la fabricación de heroína podría reducirse por causa de la disminución de trabajadores en las zonas de cultivo y la caída del comercio internacional. El tráfico de heroína puede seguir alterándose por la afectación del tráfico fronterizo México-Estados Unidos”, precisa la UNODC.

En cuanto a la cocaína, afirma el informe las medidas de control a raíz de la pandemia obstaculizan la producción en el corto plazo, “pero es probable que resurja en caso de una crisis económica”.  ¿Y qué podemos decir al respecto? Únicamente que ya está a la puerta de México.

La recesión económica, señala el organismo, puede dar lugar a:

*Reducción de los presupuestos para drogas disponibles para las medidas destinadas a reducir la demanda y la oferta de drogas.

*Reducción de las oportunidades económicas de la población y aumento de las tasas de desempleo, lo que puede incrementar la participación en actividades ilegales como el tráfico de drogas.

*El aumento de la corrupción facilitado por las dificultades presupuestarias previstas por los países y la disminución de las oportunidades de empleo lícito.

*El aumento del uso de sustancias y la agudización del uso de drogas nocivas debido al deterioro de la situación socioeconómica. Las personas con trastornos de consumo de drogas pueden aumentar su participación en actividades delictivas para pagar las drogas, a menos que se pueda proporcionar tratamientos suficientes para esos grupos.

*El aumento de la producción y el tráfico de drogas puede estar afectando a las organizaciones terroristas que se benefician financieramente de la facilitación del tráfico de drogas y otros materiales ilícitos. Los reportes han indicado que algunos agentes no estatales ya están tratando de aprovechar las oportunidades para reforzar su legitimidad utilizando la crisis de Covid-19.

Otro asunto es en materia de drogas sintéticas. Como pueden producirse en casi todo el mundo (en México el fentanilo) sólo serían afectadas si dan lugar a una reducción de la disponibilidad de las sustancias precursoras que se desvían del comercio legal o se producen ilícitamente, advierte el organismo.

“En México, el mercado de drogas sintéticas (sobre todo de metanfetamina) se ha visto afectado por la crisis generada con la pandemia, donde se sugiere un aumento de los precios de dos a seis veces entre enero y marzo de 2020. El incremento se debe a las limitaciones en la importación de precursores químicos desde Asia Oriental”, expone.

De la marihuana afirma que no hay indicios de que esas cadenas cortas de suministro se hayan visto trastornadas por las medidas frente a la Covid-19, sin embargo, los cierres fronterizos en Europa pueden estar provocando un aumento de la demanda de estos productos.

Lo que es un hecho, resalta, es que el tráfico de diferentes tipos de drogas se ha visto afectado por las restricciones de movimiento y el cierre de fronteras impuestas para impedir la propagación del virus. “El tráfico aéreo de drogas puede quedar completamente interrumpido (drogas sintéticas y cocaína)”, acota.

Además, hace notar que el riesgo de decomiso cuando la droga se trafica por tierra puede haber aumentado, ya que esos envíos pueden ser interceptados con mayor frecuencia que los traficados por otros medios de transporte.

Sin embargo, dice que es posible que el tráfico de cannabis no sea afectado de la misma manera que el de heroína o cocaína, dado que la producción de cannabis suele tener lugar cerca de los mercados de consumo y, por lo tanto, los traficantes dependen menos de los largos envíos trans regionales de grandes cantidades de droga.

“Los grupos de narcotraficantes podrían almacenar drogas cerca de los países de origen y cuando se levanten las restricciones inundar el mercado”, advierte.

 

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