Entre el Mole de Feria, la Huamantlada y el Avistamiento de Luciérnagas

Reportaje

Por Susana Vega López, (Enviada)

TLAXCALA, Tlax.- Si bien el turismo no se ha activado por la pandemia que azota a la humanidad, en algunos estados, como Tlaxcala, a poco más de hora y media de la Ciudad de México, la gente comienza a pasear, a salir a caminar, a disfrutar de su entorno, de la naturaleza, de la ciudad, en esta entidad que igualmente se ha visto afectada por el Covid- 19.

Considerado el segundo estado más pequeño de la República Mexicana con cuatro mil 16 kilómetros cuadrados de superficie –la Ciudad de México es el más chico, con mil 485 kilómetros cuadrados- Tlaxcala –nombre náhuatl que significa lugar de tortillas o pan de maíz- refuerza las medidas preventivas en tianguis, mercados y centros de abasto de los 60 municipios para evitar el contagio. Además, los centros comerciales, las tiendas de autoservicio y las personas, en general, realizan prácticas de sanitización y atienden las indicaciones de la sana distancia y el uso de cubrebocas.

Los 60 municipios tlaxcaltecas tienen la tradición milenaria de venerar al santo de su comunidad y lo hacen con la elaboración de un mole que comen generalmente el domingo más próximo a la fecha del santo. Durante sus fiestas hacen una magnífica y exquisita comida que es todo un arte prepararla y que lleva días en hacer: el mole de feria. Se acompaña con arroz rojo y tamales de anís que se sirven al centro de la mesa. Aquí todos son bienvenidos, propios y extraños.

Entre las más famosas festividades de todos los pueblos del estado de Tlaxcala se enmarca la Huamantlada, una feria a la que llegan cientos de miles de turistas nacionales e internacionales donde la gente del lugar abre las puertas de su casa para invitar al transeúnte a pasar y degustar de su mole que preparan con un amor especial. Ahora esta tan esperada fecha se suspende, así como la Noche que Nadie Duerme, donde los pobladores adornan kilómetros de calles y las convierten en una gran alfombra multicolor elaborada con aserrín para adornar el paso de la Virgen de La Caridad.

Otra experiencia que se cancela –y no se puede posponer- es el avistamiento de Luciérnagas en Nanacamilpa. Un espectáculo natural que involuntaria o voluntariamente ofrecen las luciérnagas que se aparean en la época de lluvia.

La Feria de Todos los Santos en Tlaxcala, la tercera más importante de México después de la de Aguascalientes y Texcoco, también está en riesgo. Se monta en el Centro de Exposiciones con artistas invitados, artesanías, juegos mecánicos, jaripeo, corridas de toro, palenque, gastronomía, textiles y más en el marco de Día de Muertos por lo que se ponen ofrendas monumentales en todo el estado y se realizan competencias deportivas y eventos culturales admirado por los turistas.

Como un intento de recuperar espacios para el esparcimiento y guardar la sana distancia, una empresaria tlaxcalteca tuvo la idea de instalar un autocinema en la mera capital, en Tlaxcala de Xicotencatl. Inauguró la semana pasada con la película Bohemian Rhapsody, y esta semana –y desde el pasado jueves 11- continúa con El Joker. Las personas disfrutan desde la comodidad de su auto, con máximo cuatro ocupantes, de la función de cine sin bajarse de su vehículo.

También salen a caminar a La Malinche y llevan todo lo necesario para realizar un día de campo. Algunos prenden su bracero para preparar carnes asadas que acompañan con ensaladas y salsas; otros prefieren los sándwiches, las tortas elaboradas con pan de agua,- un pan redondo y crocante- frijoles, mayonesa, jamón, queso de puerco, aguacate, cebolla, chilitos o algún guisado para comer.

Al paseante que prefiere la combinación del agua con el campo se dirige a las lagunas de Acuitlapilco, por citar alguna, donde los lugareños rentan una lanchita y te llevan a dar una vuelta para apreciar las aves, los peces y el paisaje en general. Si lo solicitas, preparan truchas del día que ellos mismos pescaron.

La Isla del Amor

En Atlangatepec se encuentran cerca de 10 ranchos ganaderos, así como la llamada Isla del Amor, donde los jóvenes solían pasear con sus parejas. Sin embargo, desde los 80’s José Rodríguez (qepd) estableció su ganadería con toros de lidia en unos terrenos que quedan muy cerca de la laguna de Atlangatepec.

Lo inusitado de esta ganadería es que sus toros comenzaron a adentrarse a la laguna de manera tal que ahora es todo un espectáculo ver a toros de lidia que llegan ¡nadando! a la Isla del Amor. Todos los días atraviesan la laguna a nado y lo hacen dos veces al día.

Lo que sí se puede hacer ahora es visitar Tlaxcala, subir las escalinatas, disfrutar de la tranquilidad y el aire puro que se respira en este lugar que lleva como lema “Tlaxcala, anfitrión por tradición”, caminar por la calle empedrada que llega a la Capilla abierta y el ex convento de San Francisco, donde se puede admirar la Plaza de Toros, la más antigua sin remodelar en funciones.

Lo mejor: es temporada de chinicuiles, escamoles y gusanos de maguey que te venden “para llevar”, así como el pan de fiesta y el pulque.

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