Los Cambios en la Economía Global: la Carrera por una Vacuna

Artículo Invitado

*También es Tiempo Para Mejorar los Recursos de un País

Por Luis Miguel Martínez Anzures

Los cambios en la economía a nivel mundial fueron un cúmulo de eventos intempestivos que la mayor parte de los seres humanos no pensaban que vendrían de manera abrupta como ha sucedido en los últimos meses.

Es difícil de imaginar en el horizonte económico del planeta hace 12 meses que una pandemia como la originada por el Covid-19, sacudiría la mayor parte de las economías de todos los países. Ese escenario simplemente no se veía venir, nadie pudo siquiera esgrimirlo en ningún ensayo que se pueda consultar hace tiempo.

Ante tal incertidumbre, lo que ahora es cierto, es que la economía global nunca volverá a ser la misma. Para muchos especialistas en la materia, esta tardará en volver a recobrar su dinamismo y en muchos otras partes de la gran maquinaria que la compone, jamás se recuperara como hasta antes del coronavirus.

A medida que sectores de la economía global se acercan, paso a paso, a la reapertura, se hace cada vez más evidente que una recuperación completa de la peor depresión desde la década de 1930 será imposible hasta que se encuentre una vacuna o tratamiento para esta terrible enfermedad.

Los consumidores se mantendrán al límite y las empresas se retrasarán a medida que se establezcan controles de temperatura y reglas de distanciamiento en lugares de trabajo, restaurantes, escuelas, aeropuertos, estadios y más lugares.

Por ejemplo, en China, la primera gran economía consumida por el virus SARS-CoV-2 y la primera en emerger del “otro lado” de la pandemia, ha sido capaz de revivir la producción, pero no la demanda. Entonces, ¿cuál es la lección para otras economías? Que este será un camino de reinicio hacia la “nueva normalidad” más largo y tortuoso de lo que las necesidades de los líderes del mercado desearían.

Lo que ejemplos como el de la zona oriental han demostrado, es que los formuladores de políticas globales, que ya han anunciado billones de dólares de apoyo fiscal y monetario, necesitarán mantener los estímulos para evitar aún más cierres de compañías y pérdidas de empleos. Es decir, los apoyos no pueden fugaces, sino permanentes. En el mismo sentido, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, advirtió que una recuperación completa tendrá que esperar hasta que los científicos entreguen más avances.

Otro ejemplo, por la desesperación en la búsqueda de otra vacuna se dio en las acciones en Moderna, con sede en Cambridge, Massachusetts, cuando alcanzaron un récord el lunes 18 del presente mes, debido a datos iniciales de un pequeño ensayo de la vacuna contra el coronavirus. Parte de esas ganancias se fueron en los últimos días, después de que los inversionistas tomaron en cuenta que estos son apenas los primeros datos sobre la investigación.

La carrera por una cura también tiene una ventaja geopolítica y de geoestrategia. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha prometido un esfuerzo al estilo del Proyecto Manhattan denominado “Operation Warp Speed” para desarrollar una cura, mientras que el presidente de China, Xi Jinping, se ha comprometido a ofrecer una vacuna universal una vez que haya sido desarrollada.

Mientras tanto, los engranajes del comercio mundial están en el limbo. El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que la recesión del “Gran Encierro” será la más fuerte en casi un siglo. De igual manera, la Organización Internacional del Trabajo advirtió en abril que más de mil millones de trabajadores corren un alto riesgo de un recorte salarial o perder su trabajo. Según la Organización Mundial del Comercio, es probable que el volumen del comercio mundial de mercancías disminuya “precipitadamente” en el primer semestre de 2020.

Bloomberg Economics estima que este periodo largo de aislamiento social ha provocado una caída en la actividad de alrededor de 30 por ciento y su investigación encontró que los primeros pasos para relajar los controles tendrán un impacto más positivo en la actividad que los posteriores.

De esta forma, los jefes de los bancos centrales han tenido que recurrir a considerar escenarios en lugar de pronósticos duros, se mantienen en ‘modo crisis’. En resumen, la mayor parte de los mercados y sus inversionistas no quieren poner en riesgo sus capitales, todo mundo apuesta a la espera y se encuentra a la expectativa en búsqueda de mejores condiciones que logren otorgarles beneficios económicos más duraderos. Si esto no se lleva a cabo, a través de una posible vacuna o tratamiento seguro. Las cosas en el plano internacional no mejorarán, al contrario, la dinámica de parálisis global podrá ser la peor en la historia moderna de la humanidad.

Por ahora, México en voz de su presidente también ha anunciado que se esperan, poco más de un millón de empleos que se perdieron a causa de esta situación. ¿Cómo habrá de cambiar esta tendencia negativa y transformarla en una fortaleza hacia el futuro?

La respuesta puede ser la llave para convertirnos en un país protagonista o dependiente.

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