La Inmoralidad no Debe Ocultarse: ¿Quién es Quién, Ante la Pandemia?

Artículo Invitado

Por Luis Miguel Martínez Anzures

El municipio de Nezahualcóyotl tiene la mayor densidad poblacional de todo el país. En ese lugar viven alrededor de 4 mil 754 familias por kilómetro cuadrado. ¡Una verdadera locura en términos geoespaciales! En contraposición el promedio en la Ciudad de México, respecto a la misma superficie, es de mil 600 familias.

En suma, estas cifras también contrastan con los de otros municipios del Estado de México, como Huixquilucan, donde por kilómetro cuadrado hay 0.6 habitantes.

A propósito de la epidemia del Coronavirus, la densidad poblacional importa y mucho. No es lo mismo el hacinamiento de Ecatepec, (14 personas por metro cuadrado), que el de Cuajimalpa (2.1 personas por m2). Es más fácil cubrir los vacíos de gobierno que son más pequeños, que las grandes porciones.

Ciertamente la carga viral del Covid-19 muestra una peligrosidad proporcional a la densidad de los asentamientos humanos, por lo tanto, la prevención y la atención médica deberían razonarse a partir de esta variable. La frecuencia de contagio también sería otra directriz para considerar, en este mismo orden de idas. Pese a ello, estas variables no han sido el eje principal de la atención hospitalaria, ni la inversión en infraestructura.

Vale la pena repasar las localidades que tienen más riesgo: Gustavo A. Madero, Iztapalapa, Ecatepec de Morelos, Zapopan, Guadalajara, Tijuana, Ciudad Juárez, Ciudad Nezahualcóyotl y Puebla. Afortunadamente, la lista no es grande, aunque esta puede incrementarse exponencialmente en los siguientes días.

Al hacinamiento se le suma una segunda preocupación: coincide en México que los municipios o alcaldías más poblados son los que tienen peor infraestructura hospitalaria.

¿Son bombas de tiempo que podrían colapsar? Ciertamente, si la tendencia de contagio se incrementa de manera sustancial en los próximos días.

¿Entonces, para que arriesgarse a que esto suceda? ¿No debería el gobierno federal apoyar con infraestructura a dichas zonas geográficas? ¿No valdría la pena más, prevenir que lamentar? Al parecer hasta ahora, no.

Para continuar con el ejemplo de este municipio de la zona oriente del Valle de México, esta población que supera el millón cien mil personas solo cuenta con 280 camas hospitalarias disponibles, de acuerdo con datos aportados por el periodista Ricardo Raphael (el universal, 2020).  Es decir, menos de un tercio de lo que se requiere respecto a lo que recomendaría la Organización Mundial de la Salud (OMS). Cuando al menos, se debería contar con mil 100 camas. El déficit es enorme. Es aquí en donde se empiezan a observar las deficiencias de un sistema de salud abandonado durante muchas décadas.

Estos números describen una historia de horror y muchas omisiones. La zona oriente de la Ciudad de México y del Edomex, donde viven las familias más pobres, requeriría multiplicar con urgencia su capacidad hospitalaria y, sobre todo, el número de camas, equipos médicos y enfermeras para prevenir una verdadera desgracia de dimensiones apocalípticas.

Pese a ello, la generosidad filantrópica, proverbial de los habitantes de la high society, decidió apoyar al poniente de la capital nacional, que es donde la necesidad es infinitamente menor.

Ampliemos más este punto.

Es un abuso de los deciles superiores del orden societal mexicano donar camas, ventiladores, equipo y medicamento para Huixquilucan, en vez de hacerlo para los municipios de las zonas que ya se han referido anteriormente (cuando además tales donativos serán deducibles de impuestos).

Sin embargo, el miércoles 15 del presente mes, algunos empresarios como Carlos Slim, de grupo Carso; Alejandro Soberón (CIE); Daniel Servitje (Bimbo), José Antonio Fernández (Femsa), entre muchos otros mandamases de alta empresa, anunciaron que destinarán en los días que están por venir, 700 millones de pesos para adaptar el muy primermundista Centro Citibanamex, como hospital dedicado a la atención de las personas afectadas por el Coronavirus. (Prometieron que entre otros obsequios aportarán 850 camas). Una cantidad de insumos notoriamente espectaculares, pero mal destinados en términos de riesgo demográfico de contagio. Las personas que verdaderamente necesitan estas instalaciones no estarán en este centro de convenciones durante la fase 3 de la pandemia.

La indolencia de estos personajes es reprochable ¿improvisarán un hospital cercano a sus propias casas en vez de hacerlo donde realmente hacía falta? Esas acciones no pueden catalogarse como una acción social en favor de la comunidad nacional, sino más bien, como el sostenimiento de una barrera de contención sanitaria geoespacial en beneficio del lugar en donde viven.

Regalar un hospital para los vecinos de la alcaldía Miguel Hidalgo, Huixquilucan o Cuajimalpa, cuando este se requiere en Nezahualcóyotl o Ecatepec, solo habla del nivel de egoísmo que prevalece entre ciertos líderes del mundo. Como se ha dicho en entregas pasadas, es en momentos de crisis cuando la verdadera condición humana logra salir a flote y mostrar la verdadera calidad humana que caracteriza o no, a los personajes más significativos de una nación.

La 4T a través de la desatención de estos temas tampoco sale bien librada de estos dilemas morales. Se esperaría que un gobierno de corte progresista pudiera ser mucho más enfático en la distribución de los recursos públicos en favor de los menos favorecidos, reorientando el gasto público para la adquisición de la mayor cantidad de insumos necesarios para combatir este problema de salud pública que amenaza la integridad de los que menos tienen. Al parecer, hasta ahora, las camas de hospitales públicos y la infraestructura necesaria en la zona oriente del Valle de México no llegarán para tratar de abatir lo que se presume como una amenaza latente para la salud de millones de habitantes de esta región.

Se requiere despresurizar una bomba de tiempo que no perdonará errores de mayor magnitud.

 

Acerca de misionpo 15960 Articles
Noticias nacionales e internacionales. Investigación y reflexión política.