El CONAHCyT y el Arte

El Inconcebible Leonardo

Por Juan José Barrientos

Las humanidades eran mal vistas en el CONACyT, y ha sido necesario cambiar el nombre de ese organismo para otorgarles o al menos tratar de otorgarles mayor reconocimiento; sin embargo, aún subsiste un arraigado desdén por esas disciplinas y sobre todo por las artes, pues para la burocracia es algo inconcebible que un investigador quiera en cierto momento realizar un proyecto artístico. Olvidan definitivamente a Leonardo.

El reglamento vigente del Sistema Nacional de Investigadores permite (Art. 66) que un investigador se dé temporalmente de baja, es decir que deje de cobrar la beca, conservando su nombramiento, para desempeñar un cargo administrativo o de elección popular, pero no para realizar un proyecto artístico, becado por el SNCA, por ejemplo.

Si un investigador deja temporalmente el SNI para ocupar un cargo administrativo o de elección popular, puede regresar luego, sin mayores tramites, home sweet home, cuchi cuchi, pero si logra obtener una beca del SNCA para realizar un proyecto, se alegran de que se largue y le cierran la puerta para que ya no vuelva.

Por eso solicité que se revise el artículo mencionado y se le haga el ajuste correspondiente. Solo se trata de agregar “u obtenga una beca del SNCA”, pero el Dr. Mario De Leo Winkler, considera que mi petición es improcedente por tratarse de “una solicitud de modificación de Reglamento a título personal”.

Según esto, un ciudadano no es nadie para señalar una inconsistencia o una omisión en alguna ley o reglamento. Además, argumenta que “el Reglamento no se puede modificar en seguida ya que existe una estricta normatividad sobre la revisión entre múltiples órganos colegiados para realizar cualquier modificación, camino que tarda múltiples meses”. Me dice que la Dirección a su cargo “ponderará hacer modificaciones en la siguiente revisión del reglamento, que pueda considerar de una forma más general las diversas situaciones ante las cuales se pueda o no suspender la recepción del estímulo”. En otras palabras, no quiere cambiar nada y le da largas.

El caso es que yo solicité que se modificara el reglamento mediante un mensaje por correo electrónico que le envié el 25 de abril y tuve que insistir para que me contestara el 14 de agosto, es decir casi 4 meses después y, cabe agregar que en ese tiempo y los siguientes meses no ha habido ningún avance. Revisando mi correo encontré un mensaje que le envié el 16 de septiembre 2014 a la Maestra Mercedes Velasco, quien fungía como subdirectora de seguimiento en el Sistema Nacional de Investigadores, para señalar la mencionada omisión, una “laguna legal”, en el reglamento y solicitar que se hiciera la enmienda correspondiente. Por supuesto, le reenvié este mensaje al Dr. De Leo Winkler el lunes 21 de octubre para hacerle ver que mi petición la hice originalmente hace más de cinco años, y hasta el momento no se ha atendido, aunque en ese tiempo se modificó el reglamento -el art.  66 antes era el 77. Sin embargo, no se dignó acusarme recibo y contestar.

Si se detecta una omisión en la normatividad, creo yo que se debe subsanar lo antes posible y no posponerla para “una futura revisión del reglamento”; las normas deben estar sujetas a una continua revisión. Esa debería ser la política de la 4T.

Desafortunadamente, las artes son vistas con desdén en el CONAHCyT, y para la burocracia de ese organismo es algo inconcebible que un investigador con inclinaciones literarias de pronto quiera salir del clóset para dedicarse a un poemario, a una novela o a escribir sus memorias. Que ocupe un cargo administrativo o de elección popular, es algo completamente normal, pero dedicarse durante un tiempo a realizar un proyecto artístico, les parece una extravagancia inaceptable, por no decir que una aberración.

Olvidan a muchos científicos como Ernesto Sábato que en cierto momento decidió dedicarse a escribir su genial Informe Sobre ciegos.

Por otra parte, de acuerdo con la convocatoria del Sistema Nacional de creadores de arte, los miembros del SNI tendrán que renunciar para poder cobrar la beca del Fonca, y obviamente no tendrían que renunciar si en el SNI les permitieran darse de baja temporalmente, pues se trata sencillamente de que no cobren las 2 becas al mismo tiempo, y eso es todo. Hay que tener además en cuenta que la beca del SNCA es solo por 3 años, y la del SNI es ahora por 4 años y se puede prolongar por 15 años en ciertos casos, pero como las artes son mal vistas, no les dan a los investigadores que quieren realizar un proyecto artístico las mismas facilidades que a los que quieren desempeñar un cargo administrativo o de elección popular. En otras palabras, hay discriminación.

Y así están las cosas.

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