La Tropicalización del Género

La Tiendita de los Horrores

Por Emilio Hill

Con todo y su intrascendencia, Bad Boys for Life (Adil El Arbi/ Bilall Falah, 2019) tiene algunos puntos de interés. Lo son, por supuesto, a pesar del filme: la buddy film policiaca que en esta ocasión mezcla el género del narcotráfico y un par de buenos momentos. Es un churro hecho y derecho que sin pena se muestra como tal.

El primer filme de la franquicia, Bad Boys es de 1995 y tenía a la cabeza en la producción al entonces rey Midas, Jerry Bruckheimer y en la dirección a Michael Bay. No solo eso, sino que el proyecto confirmó las categorías de superestrellas de Will Smith y de Martin Lawrence en menor medida. La secuela llegó en 2003 con el mismo equipo creativo.

Proyecto típico de los noventa y la era previa a las franquicias de superhéroes, las películas se presentaban como churros hechos y derechos, que hasta eso, tenían su gracia por momentos y que, con base en la exacerbación de los géneros base, la buddy film y el cine policiaco con su tufillo de narrativa en el mundo del narcotráfico en el tono de Arma Mortal (Richard Donner, 1987), gracias al DVD y al Blue-Ray y después al streaming se mantuvieron en la memoria del respetable.

Ahora, vemos una tercera parte que para sobrevivir debe dar una ligera revolcada a la idea original. En principios de cuentas, el tono del sub género policial ambientado en el mundo del narco, sale del tono de la serie policiaca a la “Miami Vice”, para ubicarlo en el sórdido tono de narco serie latina o largometraje de serie B mexicano. El filme, en lugar de Smith y Lawrence, bien lo pudo haber protagonizado hace años Mario y Fernando Almada o la gloria nacional Valentín Trujillo con el ahora innombrable Sergio Goyri.

Lo anterior, en el fondo resulta una audacia, aunque en manos de los actuales directores, el filme transcurre con una indudable torpeza capulinesca que confirma que primero es la franquicia y luego la idea.

En esta ocasión, los detectives Mike Lowrey (Will Smith) y Marcus Burnett (Martin Lawrence), deben enfrentar a la telenovelesca narcotraficante Isabel (Kate Del Castillo) que prófuga de la cárcel quiere cobrarle una deuda a Lowrey. Para esto, envía a su enajenado hijo Armando (Jacon Escipion).

Los atolondrados policías, tienen como aliada a la agente Rita (Paola Núñez). Las cosas se complican, cuando Burnett decide retirarse. En el filme, hay una sutil burla al género base –la buddy film policiaca- con la broma constante de la relación entre los dos detectives. Lo anterior no es nuevo y de hecho es una teoría que se maneja desde Howard Hawks. También en el mismo tono la sutil meta ficción sobre el mundo telenovelero.

Visto en punto neutro, el filme resulta medianamente entretenido, pero llama la atención la tropicalización del género. Como sea, Bay mostraba oficio para sus churros y Adil El Arbi y Bilall Falah se muestran más preocupados por seguir la receta.

Véala, pero no piense mucho.

 

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