Una Joya en los Altos de Chiapas: Entre Totziles, Tzeltales y Chamulas

Reportaje

Por Susana Vega López, Enviada

Comitán de Domínguez, Chis.- Comitán es cultura, es historia, es gastronomía, es vida donde se debe aprovechar el tiempo para descubrir, disfrutar y recorrer sus rincones así como sus alrededores ya que cuenta con exuberante riqueza natural que cautiva a propios y extraños. Sólo por citar: Lagunas de Montebello, Lagos de Colón con su zona arqueológica Lagarteros, Cascadas Las Nubes, o Cascadas El Chiflón.

Desde que llegas a Comitán de Domínguez todo es distinto: cielos muy azules y despejados, calles angostas, ordenadas y limpias (algunas están en sube y baja pues hay muchas pendientes); gente amable, hospitalaria y cálida que se da cita en la plaza principal a cualquier hora que evoca una romería.

En las mañanas es común ver a los comitecos comprando tamales de mumo (de hoja santa) o de pitaul (una especie de frijol rojo), tamal de bola y mole, pellizcadas (tortillas con asiento), chalupas de salpicón y atol de granillo, entre otros antojitos. Todo de-li-cio-so. Por cierto, otro gentilicio de los lugareños es “cositías” porque todo lo piden en diminutivo: un panito (o pancito), una paletita, tamalito, un atolito… y se habla “con voces”: vení vos, salí vos…

En las tardes y noches sólo caminan o entran a alguno de los restaurantes de los portales para escuchar música en vivo con cantantes bohemios; saborear pan compuesto con picles (zanahoria picada), frijol, cerdo o pollo. Además ofrecen butifarra (embutidos), chinculguaje y paleta de chimbo. El chimbo es un pan blanco bañado en panela (o piloncillo) con charrito (aguardiente de caña) que cortan de otro pan, el marquesote hecho en una hogaza rectangular que dividen en cuadritos.

Todo queda cerca: el centro histórico, los teatros, los museos, el Centro Cultural Rosario Castellanos; la Casa-Museo del doctor Belisario Domínguez, los hoteles y las iglesias.

En su mirador se aprecia la ciudad. Ya sea de día o de noche, es todo un espectáculo donde se aprecian o adivinan los lugares como aquella plaza donde se ve un kiosco que tiene una pila de agua y, más adelante, la estatua de un puma. Y es que allí, explica el guía, existe mucha similitud entre la fundación de la Gran Tenochtitlan y Comitán.

Resulta que así como se decidió fundar la Gran Tenochtitlán cuando encontraron un águila parada sobre un nopal devorando una serpiente, aquí los cazadores encontraron un puma, por lo que decidieron fundar Comitán porque este felino fue la señal para asentarse en este lugar que en 2011 recibió el Premio como uno de los 10 municipios con mejor calidad de vida en el país.

Komitl-tlan significa lugar de alfareros, aunque su nombre prehispánico es Balún Canan, que quiere decir lugar de las nueve estrellas. Es la ciudad más antigua de Chiapas y punto de partida para diversos sitios turísticos que son poco conocidos.

Comitán es heredero de antiguos asentamientos indígenas que fue fundado por los dominicos poco después de la llegada de los españoles a la región de Los Llanos, en el siglo XVI. La ciudad tiene una interesante historia toda vez que fue cuna de la independencia de Chiapas y Centroamérica. Lugar de hombres y mujeres que han hecho grandes aportaciones al país como Belisario Domínguez, defensor de la libertad de expresión, o Rosario Castellanos, destacada escritora de México.

A pocos minutos de llegar a la ciudad, la touropeadora Destino Mágico, de Gabriela Trejo, te lleva a un interesante recorrido que inicia en el hotel-restaurante Caralampio, asentado en el camino a San Cristobal y Comitán, donde existe una plantación de maguey que es la materia prima para la elaboración de una bebida tradicional chiapaneca: el comiteco. Se dice que ya se tomaba esta bebida pero sin ser destilada ya que a la llegada de los españoles, en el siglo XVI, se trajeron alambiques y se aprendió el proceso de destilación.

A diferencia del mezcal, el sotol, el tequila, el bacanora o la raicilla que se obtienen de la cocción y destilado de la cabeza o piña del agave, el comiteco es una bebida alcohólica que se elabora a partir de la fermentación de la savia del maguey Atrovirens Haw -endémico de la región- con píloncillo y timbre (acacia angustissima). La savia es decantada diariamente del corazón ahuecado de la planta viva de donde se obtiene un producto parecido al pulque que es llevado a un proceso de destilación.

Entonces, fue considerada la bebida alcohólica más fina que se haya fabricado en la Nueva España, según consta en una lista del siglo XVIII que se exhibe en el Museo Naval de Madrid, de 77 bebidas en la que el comiteco ocupa el primer lugar.

Comitán es punto de partida para salir, desde temprano, a la Zona Arqueológica de Tenam Puente, situada a 13 kilómetros del Pueblo Mágico. Sus vestigios se encuentra sobre una serie de colinas calcáreas a mil 700 metros de altitud. La importancia de este sitio reside en que representa la transición del clásico al postclásico que guarda muchos misterios.

El juego de pelota formaba parte de las celebraciones que allí se hacían. De acuerdo a especialistas del INAH las construcciones estaban hechas para realizar este juego ritual porque la pelota tenía un significado de lo que es el día y la noche: cuando iba y regresaba; del mundo y del inframundo porque está construido a dos o tres metros abajo del nivel normal. La pelota la hacían de la resina del árbol del hule y el equipo debía estar protegido en rodillas, caderas y codos.

Así como este lugar, a poca distancia se puede visitar: Lagos de colón y su zona arqueológica Lagartero, con sus pirámides que parecen un pastel derretido; donde sólo te permiten subir a una sola; las Lagunas de Montebello, con sus espectaculares colores azules, violetas y verdes, que hacen frontera con Guatemala; Las Cascadas El Chiflón, con su Velo de Novia y más.

Para hablar de Comitán y la maravilla de sus alrededores es necesario vivirlo.

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