No hay que Llamarlo Recesión, Sólo es Crecimiento Cero

Lascas Económicas

*La Agricultura Repunta, Pero de eso no Vive la Mayoría

*Alcanzar 4% Promedio Anual Para Crecer 5.1%

Por Jaime Contreras Salcedo

Más allá de las severas críticas que se han hecho en contra del festinado “repunte” oficial de la economía del 0.1%, cifras preliminares del segundo trimestre del año, lo que debe llamarnos la atención es que resulta altamente nocivo para toda la nación y sus humildes pobladores el tratar de esconder la realidad simplemente diciendo que no existe.

La política del avestruz.

¿No hay recesión? De acuerdo con la teoría, no, pues debe haber un retroceso de los niveles de crecimiento y situarse en números negativos por dos trimestres consecutivos, al menos. Pero, en los hechos, esto es igual que la sensación térmica: probablemente el mercurio marque ciertos grados, pero factores externos como el viento, la lluvia y mi llorar –según los filósofos griegos, Los Hermanos Carrión- matan de frío a millones, si no se toman las previsiones pertinentes con mucha antelación.

Es el caso de nuestro país. Antes, y aquí lo hemos comentado, nada había que festinar cuando nos salían con un repunte en el Producto Interno Bruto mediocre de, cuando mucho, dos por ciento anual, semestral o trimestral, pese a la batería de exégetas del gobierno respectivo, fuera priista o panista, sobre todo si se tomaba en cuenta el llamado Desarrollo Estabilizador, en tiempos de Antonio Ortiz Mena, cuando se amarraban los perros con longaniza, para referirnos a un tema que ahora está de moda.

Tan mediocres eran y son esos dos puntos porcentuales del PIB, tan laureados entonces, y más si se comparaban con alzas del Producto en otras naciones como China e India, donde se han visto ajustes alcistas de 12 o 13% anual, frente al sonrojo de los economistas oficiales del México de las reformas y las cuartas transformaciones.

Por lo mismo, amig@s, cuando ahora vemos al que vive en Palacio Nacional y se sienta en su Silla sin mayor preocupación ufanándose de que la economía de toda la nación repuntó al 0.1%, el resto de los mexicanos sí que deberíamos preocuparnos y ocuparnos: no es solo mediocre sino denigrante el festejar esa cifra, como si en ello se nos fuera la vida entera, lo más triste es que por la popularidad del tabasqueño investido de Presidente sí hay millones que le respaldan, aunque a todos, literalmente, nos esté llevando el payaso.

En eso de la sensación térmica, en los hechos, la mayor parte de la economía está en números rojos y aunque el balance pudiera hablarnos de un promedio de 0.1%, lo cierto es que esta cifra es engañosa porque, en los hechos, el repunte real se dio en las actividades primarias donde el ajuste positivo fue de 5.6%, pero solo representan el 3.3% del PIB del país, mientras que hubo un retroceso severo en el sector secundario de la economía, la industria pues, negativo en 2.1%, donde está ocupado el 32.4% del propio Producto.

Y en el ramo de los servicios, actividades terciarias reza la teoría, el cacareado aumento fue de sólo 1.0%. Y aquí es donde estamos la mayor parte de los mexicanos. En los servicios.

¿Inferimos de todo esto que ya la hicimos y que, por tanto, fallaron los clásicos agoreros del infortunio? Vaya. El propio titular del Ejecutivo ha dicho, gracias, que aún hay problemas por resolver y que no todo está superado insistiendo que cerraremos a tambor batiente este 2019 para ubicarnos en niveles de dos por ciento, ¿hay algo de dónde asirnos para sustentar esta retórica? La respuesta es no.

Veamos: si se quiere cumplir con los pre-criterios económicos para el año entrante, divulgados por la Secretaría de Hacienda, en donde por cierto se estima un optimista nivel entre 1.1 y 2.1% solo en 2019, el PIB tendría que crecer mínimo 1.4% anual en los próximos 3 trimestres, acorde con expertos y académicos universitarios altamente especializados.

Más aún: si se busca llegar al límite superior del rango de 2.1% tan anhelado, el alza del Producto debería alcanzar insospechados niveles del orden de 2.8%. ¿De qué país estaríamos entonces hablando?

Porque de éste, no lo creemos ni tantito. Nada.

Si nos vamos a los datos hace poco divulgados por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, con todo y que quiere ayudar a la Cuarta Transformación, se recortó la expectativa de crecimiento para México para situarla en 1.6% en este año, y de 2% para el ejercicio venidero, siempre y cuando no empeoren las condiciones internas y externas que privan hoy en día.

Nada más ni nada menos.

AMLO nos ha dicho y apostado contra los perversos una y otra vez que, ni hablar, en eso del sexenio que dignamente encabeza, el promedio anual de aumento de la economía será de 4%. Para llegar a estos datos, y no otros, en los últimos cuatro ejercicios gubernamentales deberíamos crecer, al menos, 5.1%.

La duda central es: si no haya para donde hacerse y las perspectivas domésticas y globales, paras las llamadas naciones en desarrollo, indican que el futuro no pinta nada halagüeño, en consecuencia, ¿cómo dice que le hará, señor Presidente? Además, hay que tomar en cuenta que el problema de las finanzas de Petróleos Mexicanos no es menor y eso significará en el mediano plazo una eventual baja en la calificación lo que arrastrará el riesgo país y todos los bancos, todos, pudieran irse en baja irredimible si no se actúa rápido y con convicción para detener esa manda de búfalos que ya se avizoran en el horizonte.

Usted, díganos, ¿ve alguna salida? Pareciera que no muchas. Pero las hay. Y no parten, por cierto, de que se admita el error del aeropuerto de Texcoco.

Por lo pronto, estas Lascas Económicas quieren trabajar de cerca con un montón de piedras que no alcanzaron a meterse al programa de Jóvenes Construyendo el Futuro y que desean dar su granito de arena en eso de sacar adelante un país que se merece y necesita un mejor destino. Y ya le esperan en este mismo espacio, pero la semana entrante. Jacs95@hotmail.com.

 

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